Con este microrrelato participo en el #microterror256. Si tú también quieres participar, te invito a hacerlo a través de este enlace.
Tema de la semana: Fuego en el cielo - Imagen cortesía de
Azufre
El llanto de una niña pequeña me despertó. Podía oírlo en la lejanía, como si no hubiera nada más. El aire era tan denso que parecía flotar sobre las aguas, caía sobre mí pesado y caliente. Un prolongado olor a azufre lo impregnaba todo. A mi alrededor, sólo bosque. Avancé por el sendero que había junto a un río extrañamente estático. Era el propio aire el que frenaba su cauce. Podía sentir la tierra ardiendo bajo mis pies descalzos, cada grano. No podía dejar de avanzar, era como si algo me impulsara a seguir ese llanto cada vez más y más intenso.
El calor era aplastante, como si cayera del cielo a voluntad propia queriendo materializarse en fuego. Mi vestido estaba sucio y roído… ¿cómo había llegado allí? No conseguía recordar nada, seguí avanzando por el sendero que, después de desviarme hacia el interior del bosque, se estrechaba a cada paso. El roce de los matojos cortaba mi piel como candentes cuchillos de acero. Pero no podía parar.
Más adelante la vi, encogida como un feto, acostada. Su melena era de un blanco perla y parecía flotar como si el peso del aire no le afectara. Su aspecto era de no más de ocho años. Delgada y totalmente desnuda, su piel se tornaba roja escarlata según envolvía la parte externa de sus extremidades. Me acerqué a ella empujada por un fuerte instinto maternal tan verdadero como desconocido para mí. La abracé, abandonando así mi cuerpo material, quedando sólo de mí cenizas fundidas en el aire, azufre.
Posted from my blog with SteemPress : http://salvao.vornix.blog/azufre-concurso-de-microrrelatos-de-terror-microterror256-semana-9-fuego-en-el-cielo/