Ayer el Barcelona jugo su primer partido de La Liga y vimos por un lado vimos un futbol tremendo del equipo culé pero por otro lado nos tocó aguantar una serie de decisiones arbitrales que me dejaron con la boca abierta y no precisamente por lo buenas que fueron. El Barcelona arrancó la temporada como yo esperaba, con ese futbol agresivo de Hansi Flick que ya conocemos de la pretemporada, pero las cosas se complicaron por culpa de Munuera que sinceramente no sé que carajo estaba pensando en varias jugadas claves del partido. Lamine Yamal volvió a demostrar que es un extraterrestre jugando al futbol, a los 18 años el chico está haciendo cosas que jugadores con 10 años mas de experiencia no pueden ni soñar, sus regates, su visión de juego y esa capacidad para aparecer en los momentos importantes me tienen completamente enamorado de su estilo. El primer gol del partido llegó gracias a una asistencia perfecta de Lamine que encontró a Raphinha corriendo al segundo palo, una jugada que parecia sacada de los mejores momentos del Barcelona de Guardiola donde cada pase tenía un propósito específico y cada movimiento era calculado para romper la defensa rival. Joan García debutó con el Barcelona y la verdad me gustó bastante lo que vi, tuvo esa salida valiente cuando Muriqi le metió los tacos en la cara y demostró que tiene personalidad para jugar en un equipo grande, aunque obviamente necesita tiempo para adaptarse completamente al estilo de juego que propone Flick. Eric García jugó de lateral derecho y aunque no es su posición natural se las arregló bastante bien para cubrir esa banda, algo que demuestra la versatilidad que Flick quiere tener en su plantilla para poder rotar según las necesidades del partido y las lesiones que puedan aparecer durante la temporada.
Lo que más me molestó del partido fueron las decisiones del árbitro, por mas de que sea fan del Barca tengo que ser objetivo y sinceramente Munuera se inventó un reglamento que solo él conocía, especialmente en esa jugada del segundo gol donde Ferrán marca después de que Raillo se queda tirado en el suelo por un golpe en la cabeza. El reglamento dice claramente que cuando hay un golpe fuerte en la cabeza el árbitro debe parar el juego para proteger la integridad del jugador pero Munuera se queda ahí con el silbato en la boca sin decidirse a pitar nada mientras el Mallorca para de jugar pensando que va a parar la acción. Es verdad que el Barcelona ya iba ganando 1-0 y que probablemente hubiera ganado el partido de todas formas, pero ese tipo de decisiones arbitrales manchan el espectáculo y generan polemicas innecesarias que después se convierten en el tema principal de conversación en lugar de hablar del buen futbol que mostró el equipo de Flick. La expulsión de Morlanes fue correcta porque el tipo tenía amarilla por protestar la jugada del segundo gol y después comete una falta clarísima sobre Lamine cuando se iba solo hacia el arco, no puedes hacer eso teniendo tarjeta amarilla porque es pedirle al árbitro que te expulse. Muriqi también se buscó la roja directa con esa entrada criminal sobre Joan García, levantar el pie a la altura de la cara del portero es algo que no se puede permitir en el futbol porque puede causar lesiones super graves, aunque me sorprendió que el tipo ni siquiera se preocupara por ver como estaba García después del golpe. Raphinha también tuvo una entrada muy fuerte sobre Mateu Morey que para mi podria haber sido roja porque el lateral del Mallorca no estaba apoyado cuando recibió el golpe, pero Munuera decidió que solo merecía amarilla en una decisión que me pareció inconsistente con el criterio que había mostrado durante el resto del partido.
El nivel de juego que mostró el Barcelona cuando estaba 11 vs 11 me dejó con buenas sensaciones para el resto de la temporada porque se notaba que Flick ha logrado meter su estilo de juego de manera muy efectiva, la presión alta funcionaba perfecto y el equipo recuperaba balones en campo rival para crear ocasiones de gol constantemente. Pedri estuvo demasiado bien manejando los tiempos del partido y distribuyendo balones como solo él sabe hacerlo, me recuerda cada vez más a Iniesta en su mejor momento porque tiene esa capacidad para encontrar espacios donde aparentemente no los hay y para dar el pase en el momento preciso. Fermín jugó de media punta y aunque no brilló tanto como en otros partidos cumplió con su función y conectó el medio campo con el ataque, dando opciones de pase a sus compañeros y apareciendo en el área rival para crear peligro cuando era necesario, entrando a la defensa, Araujo volvió después de la lesión y bueno, se notaba que aún no está al 100 todavia pero defensivamente cumplió y no cometió errores que pudieran costar goles, aunque me preocupa un poco si podrá aguantar el ritmo de Flick durante toda la temporada sin volver a tener problemas físicos, tambien está Pau Cubarsi que jugó de central por la izquierda y aunque no es su lado de siempre se adaptó bastante bien, pero se notaba que no estaba tan cómodo como cuando juega en su posición habitual del lado derecho de la defensa. Tambien apareció el tiburón Ferrán Torres que aprovechó que no estaba Lewandowski para demostrar que puede ser una alternativa buena en el ataque, el gol que hizo fue bueno a pesar de la situacion que se presentó y durante todo el partido se movió muy bien para crear espacios para los demás y para llegar al área en los momentos que lo necesitabana.
La entrada de Rashford en el segundo tiempo fue interesante porque se pudo ver que el inglés tiene ganas de demostrar que puede volver a ser el jugador que era hace años aunque todavía se nota que necesita tiempo para adaptarse completamente al estilo de juego del Barcelona y para entender los movimientos de sus nuevos compañeros, Dani Olmo es otro que también tuvo minutos y casi marca un golazo que se fue al palo, demostrando que la competencia por un puesto en el equipo titular va a ser brutal durante toda la temporada porque Flick tiene opciones de calidad de sobra en todos lados del campo. El tercer gol de Lamine en el tiempo añadido fue la cereza del pastel porque el chico se sacó un golazo desde fuera del área que dejó sin opciones al portero del Mallorca, esa facilidad que tiene para definir con ambas piernas es algo que no se ve todos los días en jugadores de su edad. Kounde entró en el segundo tiempo para dar descanso a algunos jugadores y se notaba que Flick ya estaba pensando en los próximos partidos, gestionando los minutos de sus futbolistas para evitar lesiones cuando el resultado ya estaba decidido. Jofre también tuvo la oportunidad de debutar con el primer equipo y aunque fueron pocos minutos se pudo ver que tiene la personalidad necesaria para jugar en este nivel, algo importante para un jugador tan joven que viene directamente del filial. Para mi la gestión del partido en la segunda parte fue muy inteligente por parte de Flick porque el equipo bajó el ritmo cuando ya tenía el resultado asegurado, evitando desgastes y posibles lesiones que podrían afectar la preparación para los próximos compromisos de la temporada.
Lo que más me gustó del partido fue comprobar que este Barcelona tiene una identidad de juego muy clara y que los jugadores entienden perfectamente lo que quiere Flick de ellos en cada momento del partido, la presión coordinada, los movimientos sin balón y la velocidad en la circulación son cosas que se han mejorado muchísimo comparado con las últimas temporadas. El Mallorca intentó competir durante los primeros minutos pero cuando se quedó con nueve jugadores ya no tuvo opciones reales de hacer daño al arco de Joan García, aunque hay que reconocer que plantearon bien el partido con esa defensa compacta que intentaba frustrar las transiciones rápidas del Barcelona. Leo Román tuvo una actuación destacada en la portería del Mallorca porque sin sus intervenciones el marcador hubiera sido mucho más abultado, especialmente en esa parada tremenda que le hizo a Olmo en el segundo tiempo cuando el marcador aún estaba 2-0. El calor que hacía en Mallorca también influyó en el desarrollo del partido porque se notaba que algunos jugadores estaban más cansados de lo normal, pero el Barcelona supo gestionar mejor las altas temperaturas gracias a su mayor profundidad de plantilla. La afición del Mallorca se portó muy bien durante todo el partido a pesar de las circunstancias, apoyando a su equipo hasta el final aunque el resultado estaba claramente decidido desde las expulsiones del primer tiempo. Este triunfo le da mucha confianza al Barcelona para afrontar los próximos partidos de la temporada, especialmente considerando que los próximos rivales van a ser mucho más complicados que un Mallorca mermado por las expulsiones, pero las sensaciones que dejó el equipo de Flick son muy positivas para lo que viene por delante en Liga y Champions League.