Que manera de arrancar el Mundial de Clubes, la primera fecha nos dejó locos a todos y con ganas de más porque tremendo show nos dieron los equipos en estos primeros partidos. El PSG le metió una paliza al Atlético de Madrid con un 4-0 que tuvo que hacber dolido, el Bayern Munich no tuvo piedad con el Auckland City y les clavaron 10 goles, casi nada jajaj. Por otro lado, el Inter Miami de Messi empató a 0 con el Al-Ahly en un partido que fue más entretenido de lo que me esperaba aunque el resultado no hace que se vea la guerra que tenian en esa cancha. Estos primeros partidos ya nos están dando una idea de lo que va a ser este torneo, con equipos europeos que llegaron a ponerse a darle con todo al que tengan enfrente. La verdad es que este formato nuevo del Mundial de Clubes está generando mucha expectativa y después de ver estos primeros partidos, uno se da cuenta de que Infantino a lo mejor no estaba tan loco cuando lanzo esta idea porque el nivel de competencia está siendo brutal desde el primer minuto, ya estoy desesperado por ver que es lo que va a pasar en estas fechas de fases de grupos que quedan y ni me puedo imaginar como va a ser esta locura en las eliminatorias directas.
El partido más llamativo sin duda fue la goleada que le dio el PSG al Atlético de Madrid, jugaron en el Rose Bowl de Pasadena, el mismo estadio donde se jugó la final del Mundial de 1994. Los de Paris salieron con todo desde el principio, con Donnarumma en el arco, que creo yo que actualmente es de los mejores porteros del mundo, con un mediocampo con Vitinha dando la cara y que la dio toda en el juego, todo un crack. El primer gol lo hizo Fabián Ruiz con un tiro que dejó tieso a Oblak y desde ahí el PSG no paró de atacar con tan duro que el Atletico no podia hacer nada literalmente. Luis Enrique había preparado super bien a su equipo y se notaba que cada jugador sabía tal cual qué hacer en cada momento del partido, mientras tanto el Cholo Simeone veía como su táctica se caia a pedazos con la presión que metian los franceses. Julián Álvarez fue prácticamente el único jugador del Atlético que sirvio para algo, pero estaba ahi solo en ataque y los compañeros no le daban el apoyo que necesitaba, asi que ya ahi vemos otra vez que un jugador individual no puede salvar a todo un equipo cuando las cosas van mal, a menos de que sea algun extraterrestre tipo Messi o Cristiano. El calor que hacía en Los Ángeles debe haber sido terrble porque varios jugadores del Atlético se quejaron después del partido del calor que estaba haciendo en el partido y lo dificil que era jugar asi, sobre todo Marcos Llorente que dijo que tenía problemas con los botines por el calor. Despues de que botaron a Lenglet por doble amarilla ya se les terminó de complicar la cosa a los colchoneros aunque para ese momento ya estaban perdiendo por varios goles y el resultado estaba dificil por no decir imposible de remontar.
Pero es que si el 4-0 del PSG fue una locura, lo del Bayern Munich contra el Auckland City no se que fue, eso ya fue un abuso. Los bávaros no tuvieron ningún tipo de consideración con el equipo de Nueva Zelanda y les metieron 10 goles en un partido que se convirtió en una exhibición de lo que realmente es el juego ofensivo, pero también fue una muestra de falta de fair play de parte de algunos jugadores alemanes. Thomas Müller fue el que más me hizo molestar porque celebrar el décimo gol como si fuera el gol de la final de la Champions me parece de muy mal gusto y demuestra que hay jugadores que no entienden lo que significa respetar al rival. Manuel Neuer estuvo en el arco pero prácticamente no tuvo trabajo en todo el encuentro, mientras que jugadores como Musiala entraron en el segundo tiempo y metieron tres goles en media hora, lo que habla de la diferencia de nivel abismal que existe entre estos equipos. Harry Kane, que es el goleador del Bayern, no pudo marcar ni un solo gol en este partido que estaba perfecto para inflar esas cifras de goles. El Auckland City intentó jugar a la defensiva con línea de cinco, pero fue inútil con la ofensiva tan dura de los alemanes, que atacaron por todos los lados posibles de la cancha sin miedo. Otra cosa que me molestó, que no es que me moleste, es que me parece totalmente estupido, fue que el árbitro agregó cinco minutos al final del partido, como si el Auckland City fuera a remontar un 10-0, sinceramente me parece ridículo y que demuestra la falta de sentido común que a veces tienen los referees en estos torneos internacionales, pero que tanto, a los de Nueva Zelanda ni les debe importar, creo que por alla son mas de rugby y cosas asi.
El partido entre Inter Miami y Al-Ahly fue super diferente a los otros dos porque a pesar del 0-0, el partido tuvo momentos de mucha intensidad y jugadas que pudieron cambiar el resultado facilmente. Messi estuvo en cancha y sineramente tengo que decir que no jugó bien, pero igual se notaba que cuando quería acelerar el ritmo, el equipo respondía, asi que ya vemos la influencia que todavía tiene el argentino en el juego del equipo. Ustari fue la gran figura del Inter Miami, atajando un penal como si fuese un portero top de europa y demostrando que a los 38 años todavía tiene reflejos de cualquier arquero joven, algo que muchos no se imaginaban considerando que venía de jugar en ligas menores. Luis Suárez también estuvo y se notaba que tenía ganas de marcar y sobre todo en una jugada donde reclamó un pase que no llegó y se molestó con sus compañeros. El Al-Ahly, dirigido por un técnico portugués del que no recuerdo el nombre, hizo un partido muy ordenado tácticamente y en varios momentos estuvo cerca de llevarse la victoria, especialmente en una contra que desaprovecharon muy fuerte en los últimos minutos. Javier Mascherano que es DT del Inter Miami, hizo algunos cambios buenos durante el partido, metiendo jugadores como Weigandt que había sido dirigido por Maradona, lo que genera una conexión muy loca entre diferentes épocas del fútbol argentino. El partido se jugó con mucha temperatura y humedad, lo que afectó el rendimiento del Inter Miami que no está acostumbrado a jugar en esas condiciones, los otros vienen de Egipto, esos casi que se alimentan con el sol.
Esta primera fecha del Mundial de Clubes me dejó con sensaciones muy distintas entre cada partido porque por un lado está el nivel tremendo que pueden alcanzar equipos como el PSG cuando están inspirados, pero por otro lado también vimos goleadas que son un poco tristes de ver en el futbol, y lo digo en estos casos como del partido del Bayern donde obviamente ves que la diferencia de nivel no tiene sentido. Creo que el formato del torneo está funcionando mejor de lo esperado y se nota que los equipos llegaron con ganas de competir en serio aunque las diferencias de nivel son claras y van a seguir siendo un tema de debate todo el campeonato. Lo que más me gustó fue ver a Vitinha jugando a un nivel extraordinario, asi como lo ha venido haciendo todo este tiempo porque ese tipo de mediocampistas son los que realmente marcan la diferencia en los partidos importantes y su actuación contra el Atlético fue una clase de cómo manejar los tiempos y los espacios en el campo. También hay que destacar el trabajo de los arqueros en general porque tanto Donnarumma como Ustari tuvieron actuaciones super importantes que hacen que veas la importancia de tener un buen portero en este tipo de competencias. Los próximos partidos van a ser claves para definir cómo se van configurando los grupos y esperemos que veamos más competitividad y menos goleadas exageradas de equipos grandes a otros mas chicos que no le aportan nada al show y mas partidos de esos peleados o emocionantes como el del Inter Miami o el del Atlético. El Mundial de Clubes recién está empezando, pero ya nos está dando momentos que muchos vamos a recordar un buen tiempo y la verdad tengo muchas ganas de ver qué nos traen las próximas fechas.