Sabemos que Wenger es un DT que siempre ha apostado por el talento joven, ha hecho del Arsenal una de las canteras más prominentes del mundo. También sabemos que para nadie es un secreto que Ibrahimovic es uno de los mejores jugadores del siglo XXI y que tiene una personalidad “particular”. Lo que no sabemos es que hay una historia que los une a los dos y pasó al inicio de la carrera del sueco.
Nos encontramos en el verano del año 2001. Un desconocido joven sueco de 19 años llamado Zlatan Ibrahimovic juega en el Malmö de Suecia. A pesar de solo anotar 3 goles en la temporada, ya su talento se empezaba a hacer notar. Fue elegido como uno de los 100 futbolistas más prometedores del mundo. Esto no le sorprendió nada a Arsene Wenger, quien llevaba tiempo siguiendo al muchacho y quien ya había enviado varios ojeadores a espiarlo en sus partidos en el Malmö.
Finalmente, llegó el momento: El Arsenal contacta a Zlatan, quien inmediatamente vuela con rumbo a Londres. Ibra estaba como niño en dulcería, sabía que el Arsenal era un gran club. Estaba impresionado con sus instalaciones, su estadio y ¡Hasta llegó a ponerse la camiseta del Arsenal con su nombre y la '9'!
Ibrahimovic estaba encantado, decidido a firmar. Finalmente, el ariete sueco es llamado al despacho de Wenger. Este le menciona que le ha impresionado su altura, potencia física y capacidad goleadora. Pero para sorpresa de Zlatan, Wenger le dice que necesita verlo entrenar, que debe probarse para ver sus habilidades en vivo.
La respuesta del chico de 19 años deja asombrado a Wenger: “Zlatan Ibrahimovic no hace pruebas”, y salió de la oficina. Una respuesta simplemente sublime y brutal, muestra de esa personalidad "humilde" que con los años hemos aprendido a amar u odiar. Con el paso de los años, el mismo Ibrahimovic dejo ver su opinión sobre ese episodio de su vida:
“Fue un momento fantástico para mí. El Arsenal era un gran equipo entonces así que esperé a que me convenciera para fichar. Pero ni siquiera lo intentó. En realidad nunca me hizo una oferta seria. Es más, me dijo que quería ver lo bueno que era, que me sometiera a una prueba. No me lo podía creer. Yo pensé: ‘¿Me conoces o no? Porque si no me conoces no puedes quererme’. Desde joven creo mucho en mí mismo. Sé que otros jóvenes hubieran accedido a hacer las pruebas, pero yo no. Yo sabía que no era solamente el Arsenal el que me quería. También la Roma y el Ajax. Así que le dije ‘no’ y, al final firmé por el Ajax. Fue la elección perfecta”.
Finalmente "El Dios" (como se ha denominado a sí mismo) rechazó al Arsenal y terminó fichando con el Ajax y bueno, el resto es historia. ¿Que habría pasado si hubiera fichado con el Arsenal? No lo sabemos. Zlatan se convirtió en uno de los mejores delanteros de la historia, mientras que Wenger tocó el cielo y el infierno en el Arsenal.
A pesar de la fama de Wenger de contratar a las estrellas del futuro, ha dejado escapar a muchos otros como Cristiano Ronaldo, Messi y otros grandes jugadores. Pero su mayor decepción, por lo cerca que estuvo su fichaje, fue el día que Zlatan Ibrahimovic le dijo "no" en su cara.