
La expectativa radica en la posibilidad de que Windows 10 pueda ejecutar de forma nativa videojuegos de Xbox One. La información se basa en que tras la Build 18334 se estará entregando (como incentivo a los insiders que prueben la update) el videojuego State of Decay en su versión para Xbox One, que se descargará desde los servidores de Xbox y no desde los propios de Windows Store. Tras descargar el juego de apocalipsis zombie, se observó que este se encuentra en el formato .xvc, tipo de archivo propio de Xbox One.
A esto hay que añadir supuestas filtraciones que apuntan a una nueva aplicación para Windows 10 orientada a servicios. Esta nueva app incorporaría dos nuevos drivers que entre sus APIs aparecen referencias a Xbox.
Sin lugar a dudas esta posible mejora abre un nuevo abanico de posibilidades para el ecosistema gaming de Windows. Primeramente los desarrolladores pueden traer sus videojuegos de Xbox fácilmente a PC y los usuarios disfrutan de un catálogo mayor y más diverso, contrarrestando la escasez en la Windows Store.
Además se fomenta la integración de usuarios entre distintas plataformas. Un cambio ciertamente positivo para toda la comunidad, que puede impactar en como y donde jugamos.
Debemos adaptarnos a un mercado que evoluciona y en donde las barrerras entre PC y consolas es cada vez más difuso.
Desde @cgames continuaré dando atención al asunto, y a otros temas que seguramente van a marcar el futuro de la industria.
Espero que me hagas saber en los comentarios tus preferencias. Un abrazo desde La Habana.
- La imagen de la portada fue realizada para este post por mi amigo Kevin Maurence. Pueden visitar su perfil en @cubandesign