De pequeño nunca tuve N64, sino PS1, así que al crecer me di cuenta de muchos clásicos que nunca pude jugar debido esto.
Uno de esos juegos fue Majora's Mask, el segundo juego de The Legend Of Zelda que hubo para N64, y por fin hace unas semanas pude conseguir alguien que me prestara un buen control para poder jugarlo cómodamente en un emulador para pc.
Así que estoy matando la fiebre antes de empezar el próximo trimestre en la universidad dentro de dos semanas.