A la hora de germinar cualquier semilla, sea de cuidados específicos o no, es importante tener un germinador fácil de transportar y de acceso rápido al contenido, por ello les presento a los "Germinadores de cáscara de huevo"
Materiales empleados
Para este pequeño invento utilicé los siguientes materiales.
Cabe destacar que cada uno de estos materiales son de tipo reciclados, ¡Nada mejor que darle uso a lo que llaman "Basura"!
- Cáscaras de huevo
- Botella plástica (utilicé una de 330 Ml pero puedes usar la que desees)
- Tierra
- Compost
- Agua
- Herramientas: Punzón, pala de mano (sirve una cucharilla)
¿Por qué utilizar un huevo como germinador?
Sencillo: No gastamos dinero, pues estaríamos reciclando los desechos del almuerzo o la cena anterior, además, es muy fácil despegar la tierra a la hora trasplantar tu plantita. Además de estos beneficios, la cáscara de huevo consta de calcio, y en conjunto con la tierra y el agua, estas partículas se adhieren a tu mezcla, enriqueciendo tu "mini-suelo portatil".
¿Cómo hacer los germinadores?
Aprovechando que harás unos deliciosos omelets, tortillas, o huevos estrellados, a la hora de romper la cáscara para obtener el contenido, házlo con cuidado, rompe la parte superior con un objeto sólido, como un cuchillo o cualquier utensilio de cocina, procura dejar un 60 o 70% de la cáscara intacta, saca el huevo, y lava la cáscara por dentro.
Una vez hecho esto, haz unos agujeros en el fondo, puedes utilizar un pequeño destornillador, un punzón o incluso un taladro tipo dremmel. Esto se hace con el propósito de que el agua no se estanque dentro del germinador y pudra tus semillas.
Rellena cada germinador con un poco de tierra, en mi caso utilicé una mezcla de compost casero, tierra y un poco de cáscara de huevo pulverizada para agregar un poco de calcio a la mezcla.
Un agujero de aproximadamente 1 cm de profundidad será suficiente para plantar una semilla, pues tu germinador es un tanto pequeño. Cúbrela con más tierra y rocía un poco de agua para que se compacte un poco.
Tips para el riego
Una vez plantada tu semilla deberás regar constantemente tus germinadores, puede ser una vez al día, o cada 2 días, pero no te sobrepases con las cantidades, recuerda que son espacios pequeños.
En mi caso utilicé una botella plástica como regadera, mi propósito fue reciclar la mayor parte de mi pequeña huerta.
Si quieres saber como hacer esta regaderita, sólo busca un punzón o un taladro y haz unos huecos en la tapa de la botella, retira los excesos de plástico y colócala denuevo en la botella previamente rellenada con agua.
Esto te proporciona un riego suave, el cual evita que tus semillas salgan a flote antes de germinar o cuando germinen rompas sus raíces.
Agradecimientos
A ti mi querido lector, muchas bendiciones te deseo, además de agradecerte por hacer valer mi tiempo y mi publicación leyendo esta publicación, estoy acá para compartir mis ideas, ¡Pero también para ayudarte!
¡Gracias por estar aquí!
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