Llegar siempre del trabajo al hogar vacio, a veces es aburrido, no es que no haya nada que hacer en un departamento. Entre ordenar, limpiar un poco o simplemente acostarse un rato a ver una película junto a una cerveza, es poco el tiempo que queda para nada más, sin embargo, algo de compañía siempre he pensado que alegra la vida.
Desde chico siempre estuve rodeado de gatos, mis padres eran fanáticos y teníamos los 2 gatos de adentro de la casa y los 2 o 3 de afuera.
Me decidí entonces y adopte una linda gatita negra, la Julita. La habían botado junto con sus hermanos en el campo de un amigo y ya solo quedaba ella y su hermana, que finalmente se quedó con él.
Si bien ella es muy juguetona, tiene una personalidad muy tranquila, muy de niña buena, jamás botó algo de un mueble ni rasguñó un sillón. En la noche le gusta acostarse a los pies de mi cama y me despierta todos los días, si, todos, a las 7 de la mañana para que le sirva su primer plato de comida y le cambie el agua.
Todo iba bien, hasta que pasado cerca de un año, sentí que estaba triste, se acostaba a mirar por la ventana y yo me imaginaba que con añoranza de salir o aburrida de estar sola. En una de las visitas rutinarias al veterinario, le pregunté si esto era posible o eran ideas mías. El veterinario me dijo que era totalmente posible y que si yo notaba que ella estaba diferente, seguramente algo le pasaba, me dijo que estar con algún miembro de su especie siempre sería mejor y que ya que ella era hembra, un machito sería ideal.
Ahí apareció el Mágico, un pequeñín a rallas de tres meses que llego a revolucionarlo todo.
Muchas personas me aconsejaron como debía reunirlos, que había que tener cuidado, que los gatos son territoriales y que podrían dañarse. Confié en la tranquilidad de la Julita y en su poca agresividad y ella no me defraudó. Si bien el Mágico se gano un par de mordiscos no muy fuertes y otro par de manotones, en cuatro días dormían abrazados y ella le lavaba la cara como una hermana mayor.
¿Como los veo ahora?
La Julita juega y corre, se entretiene sola y con el Mágico. Esta mucho más activa ya que ha recuperado sus formas felinas que había empezado a perder al ir subiendo de peso por su pasividad. Sin ser más experto que alguien que ha tenido hartos gatos desde su infancia, la encuentro mucho mejor ahora acompañada de su hermano.
¿Y de don Mágico? Ufffff es un revoltoso, maldadoso, irresponsable, desobediente, cargoso pero es tan cariñoso que se le perdona todo. Llegó siendo un pequeño gatito y ahora es un tremendo gato, pero con alma de niño aún…. Ya crecerá, yo y los pocos adornos y plantas que me quedan lo esperamos.