El propósito de la motricidad fina…
Consiste en coordinar correctamente los movimientos pequeños de los músculos de la mano, dedos, boca, lengua y pies con la guía de la visión.
Para llegar a desarrollar la motricidad fina es muy importante desarrollar primeramente la motricidad gruesa y esta consiste en el desarrollo de los músculos al gatear, caminar, coordinar pasos, saltar, entre otros movimientos. Sin un previo desarrollo correcto de la motricidad gruesa será complicado pasar a la motricidad fina.
Generalmente este es el motivo por el cual a muchos niños se les dificulta usar tijeras, escribir, pintar o usar pinzas.
De allí la importancia de los juegos lúdicos, dinámicos y redirigidos, pues por medio de ellos se desarrolla la coordinación visomotora y de esa manera lograr un aprendizaje y desarrollo armonioso y continuo.
Su autonomía y seguridad se verá reflejada en las actividades que realice en su día a día, lo cual ayudará en el desarrollo de su independencia y así, lograr a pasitos constantes la realización de actividades más complejas.
El entrenamiento de la motricidad fina se lleva a cabo con las actividades simple del día a día en la casa, dichas actividades deben ser acordes a su edad; como juntar juguetes, ayudar a secar o guardar cubiertos que no se vayan a romper, cepillarse los dientes, comer con cubiertos del tamaño adecuado para sus manos.
Con una buena destreza manual y coordinación visomotora, escribir será una tarea más fácil de lograr.