Adónde sea que vayas encontrarás una bandera que te permite saber en qué lugar estás. Pero más allá de un par de colores y rayas, esconde siglos de historia que probablemente te llevaron hasta allí. Guerras, encuentros, documentos firmados y quemados, tratados fallidos y reuniones exitosas. En fin, un montón de cosas que alguna vez pudieron parecer la mejor opción y que hoy solo quedaron plasmados en libros de escuela. Recuerdos de los que, al final, no podemos escapar.
Y eso está bien.