Cuando tenia unos 18 años de edad, recién graduada de bachillerato, tenia muchas ganas de seguir estudiando, siempre desde pequeña quise ser veterinaria o maestra, elegí de estas dos opciones estudiar educación, fueron 6 años de mi vida que nunca cambiaría, en mis primeros semestres siempre veía a otras personas graduándose y quise que ese momento llegara rápido para mi, estaba muy apurada por terminar mi carrera universitaria, que no me di cuenta que extrañaría esos días en la universidad.
Todo paso demasiado rápido, en un abrir y cerrar de ojos ya tenia 23 años y estaba alistando todo para mi acto de grado y así recibir mi titulo en Licenciada en Educación Inicial y Primera Etapa de Educación Básica.
Los mejores años de mi vida fueron la universidad, con cosas malas y buenas, pero ahí aprendí, no solo aprendí acerca de mi profesión, aprendí a estar preparada para ciertas cosas en la vida, a tomar decisiones rápidas pero sabias, si pudiese regresar a una etapa de mi vida, regresaría sin dudarlo a mi vida universitaria.
Unas de las anécdotas que siempre recuerdo y mas comunes, es madrugar para llegar temprano a una clase, tomar muchos autobuses y caminar, para que luego al llegar a la facultad encontrarme con la sorpresa que el profesor no iría ese día..
El día de la graduación es algo que se espera tanto años y pasa tan rápido.