Llego la esperada noche de Halloween y como todos los años los niños se prepararon con sus disfraces y bolsas, para salir a pedir dulces de puerta en puerta, era la primera que los padres de Peter lo dejaban ir; le hicieron algunas recomendaciones y los despidieron.
Los Chicos se encontraron en el parque y se dividieron en grupos, y así comenzaron a tocar puertas, algunos les daban muchos dulces, otros no siquiera abrían la puerta; Matías le sugirió a Peter, ir a la casa de la colina; la cual tenía un aspecto bastante feo y espeluznante.
Aceptaron y se dirigieron hacia allá, los alrededores de la casa lucía aterradores, todo estaba obscuro, se aventuraron a tocar la puerta; mientras esperaban escucharon como una leve carcajada; Peter quería irse, pero Matías insistió en quedarse.
Siguieron tocando, de golpe se abrió la puerta y una brisa fría salió de aquella casa, vieron una sombra acercarse, entonces Peter dijo: “Truco o Trato”; en el interior de la casa se escuchó una cruel carcajada y luego una voz que dijo: “Hoy no habrá Trato, solo un Truco”
A los Chicos muertos de pánico, intentaron correr pero algo pegajoso los sujetaba al piso; de repente una araña gigante se acercó a ellos, los envolvió en su telaraña y los introdujo a la casa; sin poder moverse, ni gritar, solo se veían el uno al otro.
Apareció frente a ellos un hombre envuelto en harapos negros, que les dijo: “el truco de esta noche, es que se convertirán en alimento para abracadabra, la araña los cubrió con algo húmedo y pegajoso y lo último que escucharon fue aquella horrenda carcajada; desde ese día Peter y Matías desaparecieron para siempre!!