No puedo creer que después de tanto tiempo te he visto de nuevo, pensé que nunca te volvería a ver, pero la vida y el tiempo me desmostaron lo contrario.
Estabas en la clínica atendiendo a unos de tus pacientes. Te mire por un segundo y volteaste a mirarme, nos saludamos a través de nuestras sonrisas, sin dejar de tocar nuestras manos, te acercaste y mediste un gran abrazo.
Conversamos por un momento sobre todo lo que hemos pasado .Las horas se nos fueron volando, así que nos tuvimos que despedir.
Me dijiste que me llamarías después de que terminaras de trabajar.
Me fui muy tranquila y muy alegre ya que no sería la única vez que nos volveríamos a ver, además de que estoy enferma de cáncer,no sé si te volvería a ver.