Ella era una mujer decidida, segura de lo que quería en la vida. Hizo un viaje donde encontraría nuevas emociones.

Ella disfrutaba de compartir con amigos, en especial con aquel hombre de ojos soñadores que hacía tiempo le había robado el sueño y su tranquilidad.

Con él a su lado veía las estrellas, él era capaz de elevarla hasta el infinito

De ese apasionado amor surgieron tres hermosos muchachos guapos, audaces una combinación de sus progenitores. Algo que tenían estos retoños, era que tenía la facultad de hacerse invisible.

Facultad que usaban con una enorme agilidad, esto les permitía subirse al transporte sin ser detectados, comprar los alimentos que eran de difícil acceso, en fin eran como superhéroes. Cada uno de ellos tenía poderes por separado. El menor de ellos era capaz de transformar metales en bellas artes, el mayor podía resolver cualquier situación que requiriera fuerza, era como Hércules, el del medio era de mente inquisitiva capaz de resolver cualquier acertijo, sin ningún tipo de problema. Además hablaba y entendía muchos idiomas, hasta el idioma de los animales, en especial el idioma gatuno.

Eran muchas las cosas que los mantenía unidos, pero en especial era una actividad que hacían sin competir, que el amor era su mayor fundamento. Tenían una fuente de poder, a ella acudían semanalmente para no perder sus facultades. Lo interesante de todo era que ellos aparentaban ser comunes y corrientes.
Si algún día te topas con ellos en la calle veras que te atrapan, y hasta te podrán transmitir parte de esos poderes.
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