Los padres de tres hermanas habían muerto y ellas quedaron a la deriva sin saber qué hacer, vivían en un pequeño poblado cerca de la ciudad, la hermana más pequeña de nombre: Saludo, ella de ojos color pardo, tez blanca, cabello de corte mediano de color rojo oscuro.
La hermana del medio de nombre: Mándala, de tez trigueña, ojos de color marrón, cabello color castaño, y la hermana mayor de nombre: Unión, color de piel trigueña, ojos color negro y usa lentes.
Fueron pasando los días y ya lo que le habían dejado sus padres para sustentarse ya se estaba terminando.
Un día Saludo le dice a sus hermanas
Y si vamos a la ciudad para sí ver si conseguimos un empleo
Dijo Unión ¿Cómo? ¡Y dejar nuestro hogar donde crecimos!
Mientras a Mándala le pareció una buena idea, y a pesar de los ruegos de Unión
Al otro día Mándala y Saludo empezaron a empacar y se fueron.
Mándala consiguió empleo en la cocina de un Restaurant y Saludo en un hotel de recepcionista.
En las noches cuando se acostaban cansadas de trabajar pensaban en su hermana Unión como les hacía falta ya que nunca se habían separado.
Unión también las recordaba lo mucho que las extrañaba y añoraba con estar juntas otra vez.
Mientras tanto a Unión se le ocurrió una brillante idea de vender café con galletitas que un día su madre le había enseñado a realizar, cada día tenía más clientes saboreando aquellas deliciosas galletitas, le iba muy bien, tanto es así que le aviso a ellas que necesitaba ayuda y que ya aquí les tenía un trabajo y ya se podían regresar, cuando llego el mes de diciembre por fin las tres hermanas se reunieron otra vez y se juraron que pase lo que pase juntas lo podían superar.
Protagonistas: Mándala (Soy yo)
Saludo: Sobrina
Unión: Hermana Mayor