Hola amigos. ¡Nada como estar donde realmente te gusta estar! Así me siento siempre que vengo a La Habana, además de sus paisajes y aires nuevos, siempre hay cosas por descubrir y muchas primeras veces. Hoy fue un día de esos de primeras veces. Es primera vez que publico en esta comunidad y primera vez que hago espaguetis.
Contexto
No soy de las que más entra a la cocina pero no por prejuicios ni supersticiones, en realidad me gustaría cocinar siempre, pero salgo a trabajar al amanecer antes de que el Sol nazca y vuelvo a la casa cuando el Sol se perdió y entonces mi mamá es quien siempre se encarga de preparar el alimento.
Estos días vine a visitar a mi papá y a asistir a la Feria Internacional del Libro con mi mamá, mi tía y mi hermana y también mi mejor amiga. Ellas ya regresaron y yo viajo de regreso mañana. Debido al cansancio del ajetreo de los días anteriores, decidimos no salir de paseo hoy y quedarnos a descansar. Luego de una siesta y de saber que nuestros seres queridos habían llegado bien y sin problemas, mi papá me preguntó que qué íbamos a hacer para la cena, y entonces decidimos cocinar espaguetis.
Es interesante, porque mi papá me iba indicando cómo y en qué momento iba cada ingrediente en la preparación. A nosotros nos gusta mucho hacer cosas juntos y disfrutamos el proceso. Esta comida es especial, pues me la enseñó mi padre y fue hecha para nosotros mismos, para celebrarnos y para tener otra historia que contar de los dos. Tiempo de calidad padre e hija.
Seguro ya conocen la receta, pero como es mi primera vez les voy a contar cómo fue que lo hice.
Paso a paso
Sacamos el picadillo de acompañar del congelador y lo pusimos en agua para que descongelara más rápido.
En una olla pusimos agua y un poco de sal. Mientras hervía el agua, piqué medio pimiento, un tomate y dos hojitas de orégano (primero a lo largo y luego en cuadritos). No domino muy bien el uso del cuchillo, entonces mi papá me indicaba la mejor manera de hacerlo de forma que resultara cómodo y organizado. Cuando fue el turno del tomate ya lo hacía con un poco más de destreza, porque al gustar lo que se hace, se le pone más corazón y alma a aprender.
Cuando el agua estuvo al punto deseado, agregamos los espaguetis y comenzamos a elaborar el picadillo. Eso sí lo había echo antes en otra oportunidad anterior que tuve de preparar la comida. Incorporé al sartén los ingredientes que piqué antes y el picadillo ya descongelado. Mezclé todo bien y agregué sal condimentada y una pequeña pizca de azúcar para realzar el sabor.
Diluí en agua un cuadrito de pastilla de sustancia y lo añadí a los espaguetis para saborizar y una pizca de sal condimentada junto con una de azúcar.
¡Listo, ya está hecho!
Modestia a parte, nos quedó delicioso ese espagueti con picadillo. Fue divertido como mi papá me hacía las fotos mientras yo iba dando forma a lo que sería nuestra cena. Es un plato bien sencillo. Pero para una principiante está más que bien y más aún si el resultado es positivo. La mejor parte fue degustar lo que hicimos con tanto esmero y paciencia por su parte para conmigo que no soy diestra en estas cuestiones. La práctica hace al maestro y en este caso, sé que debo hacerlo más a menudo. Sí me gusta mucho el arte de la cocina. Sigo muchos canales de recetas en Instagram en los cuales hacen recetas sencillas y en ocasiones con pocos ingredientes, pero que se ven apetecibles.
Espero les haya gustado mi post y les haya resultado agradable a la vista nuestra creación. Espero también poder seguir posteando recetas y procesos creativos en esta comunidad. La cocina es un arte, y de los más complejos y elegantes que existen en el mundo.