¿Qué sucedió esa terrible noche? ¡Los que creemos en Dios sabemos!
La creciente ola de delincuencia que cada vez toma más fuerza en nuestro país comienza a afectar de forma directa a los Adventistas del Séptimo Día. Ayer compartimos la triste noticia de que personas inescrupulosas entraron al hogar del Pr Alberto Ballester y le sustrajeron artículos de primera necesidad, documentos importantes, entre otras cosas. Hace instantes, nuestra hermana Zoila Torres ha compartido que entraron a la casa de hermanos adventistas a los cuales amenazaron y asaltaron. Los delincuentes tienen que entender que, aunque los adventistas no nos defendemos físicamente, y ellos no vean la justicia humana actuar, tenemos un Dios en los cielos que si actúa cuando ve un de sus hijos en peligro.
Aquí la publicación de nuestra hermana Zoila:
El recién pasado lunes 24 de septiembre a las 10 pm, los hermanos de nuestra iglesia José Miguel Aguilera Torres y su esposa Deisy Semanat Álvarez, y el hermano Melquiades Zamora, también miembro de nuestra compañía en Mella, fueron asaltados y amenazados por varios hombres que les tiraron piedras a la casa y les decían que si salían les dispararían. Aunque la casa se encuentra distante de las otras casas del 36 de Mella, ellos pedían auxilio mientras el hermano Melquiades le suplicaba a Dios por protección y que abriera los ojos de esas personas para que vieran los ejércitos celestiales.
Mientras varios de ellos se encargaban de tirar piedras por el frente y por los lados, otro abría el corral donde estaban los animales. Los hermanos sintieron que hablaron algo que no entendieron y desaparecieron en la oscuridad de la noche. Se sentían muy tristes pues al parecer habían perdido todos sus animales, pero agradecidos porque Dios preservó su vida. Al amanecer, vieron con tristeza el corral vacío, pero ¡qué enorme sorpresa cuando vieron en una parte del patio todos los animales sin faltar ninguno! Gloria a Dios.
¿Qué sucedió esa terrible noche? ¡Los que creemos en Dios sabemos!
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