Bendiciones del cielo para toda la comunidad
Hoy quiero compartirles uno de mis momentos favoritos de la semana, esos que casi siempre están ligados a poder compartir en familia y con amigos.
Esta vez la cosa fue seria… jjjj porque cuando se trata de pasar tiempo en familia y convertir un instante simple en pura diversión, mi hija siempre se roba el show.
Tiene 7 añitos y, aunque pequeña, tiene un corazón enorme lleno de amor y una imaginación sin límites.
Hoy, como ya viene siendo costumbre, no hubo corriente en casi todo el día. Así que decidimos montar una tienda de campaña en la terraza de la casa. No solo nos ayudó a mitigar el calor veraniego, sino que se transformó en un diminuto parque de diversiones... para ella y, por supuesto, para mí también.
Allí comimos, jugamos sin parar y descubrimos formas en las nubes.
Como está aprendiendo a leer, se nos ocurrió mezclar diversión con aprendizaje. Y como plato fuerte: conocer más sobre la Palabra de Dios. El texto elegido fue Juan 3:16:
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su único Hijo, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
Ahora mi pequeña entiende mejor el amor de Papá Dios… o quizás entiende lo mismo que yo: que su amor es tan inmenso que escapa a todo entendimiento. Solo sabemos que, por amor, fue capaz de darlo TODO: su hijo .
Al final, los dos quedamos convencidos de que:
✅ No importa cuán difícil sea el día, la semana o la vida… con imaginación, la guía de Papá Dios y mucho amor, se puede experimentar paz y felicidad.
✅ Tal vez a todos nos falte ver la vida con la inocencia y el entusiasmo de los niños.
✅ En lo más simple se esconden las mejores oportunidades —como creer en Jesús, el Hijo de Dios, como nuestro Señor y Salvador.
PD: Nos faltaron algunas fotos, pero hay recuerdos que se guardan mejor en la mente… y en el corazón.