Aunque se ha conocido así, lo cierto es que es un homenaje a todos los animales abandonados. Así pues, más pequeño y entre las patas del enorme perro se halla un gato.
La placa conmemorativa dice así:
“En homenaje a todos los animales abandonados
Para nuestras mascotas por el cariño que nos dan y los valores que nos enseñan
Para las personas que respetan los derechos de los animales y no los convierten en un capricho de un día para luego maltratarlos y abandonarlos
Para las personas y asociaciones que de manera altruista acogen y cuidan a los animales abandonados para mitigar su sufrimiento
Para las personas que al leer este mensaje, hagan algo por disminuir la crueldad y el abandono que sufren muchos animales
ELLOS TAMBIÉN SON SERES QUE SUFREN, NO LOS ABANDONES”
Sin duda, cada vez que un habitante de Moaña o alguno de los cientos de turistas que pasan cada año por ahí, recordarán al ver esta estatua que debemos cuidar, respetar y proteger a los animales siempre.
En Galicia hay decenas de protectoras que velan por el bienestar de estos animales abandonados. Como muy bien dice la placa, los acogen y cuidan sin ánimo de lucro.