
Hoy en Leyendas del b茅isbol cubano, es un honor rescatar la figura de Crist贸bal Torriente, el "Bambino Cubano", un tit谩n de las seis herramientas que, por las barreras raciales de su 茅poca, qued贸 confinado a las Ligas Negras y la Liga Cubana.
El Coloso de Cienfuegos fue un patrullero central zurdo de gran fuerza y velocidad enga帽osa que domin贸 el diamante entre 1913 y 1932.
A diferencia de otros bateadores de poder de los a帽os 20, Torriente no era un slugger que se ponchara con frecuencia. Era un bateador de l铆neas cortantes que utilizaba todo el campo, lo que explica su astron贸mico promedio de por vida en la Liga Cubana (.352), una cifra que a煤n hoy permanece como el est谩ndar de para cualquier jugador nacido en la isla.
Aunque nunca jug贸 en la MLB "segregada", la historia moderna ha hecho justicia al reconocer sus estad铆sticas en las Ligas Negras como de Ligas Mayores, donde acumul贸 un promedio de por vida de .340 (algunas fuentes citan .333) y un OPS de .951.

Torriente milit贸 y brill贸 con los Chicago American Giants (1918-1925), a quienes gui贸 a tres t铆tulos consecutivos de la Negro National League (1920-1922). Tambi茅n transit贸 por los Cuban Stars, Kansas City Monarchs y Detroit Stars.
En su tierra natal, es recordado como el l铆der hist贸rico en promedio de bateo de la Liga Invernal con .352, logrando dos t铆tulos de bateo (llegando a promediar .402 en una campa帽a).

Crist贸bal jug贸 en una 茅poca donde no exist铆an los "Bates de Plata" o "Guantes de Oro" (creados d茅cadas despu茅s), pero su excelencia fue tal que fue exaltado al Sal贸n de la Fama de Cooperstown en 2006 y fue de los primeros diez inmortales del Pabell贸n de la Fama de Cuba en 1939.
El r茅cord que firm贸 su leyenda ocurri贸 en noviembre de 1920 durante una serie de exhibici贸n en La Habana. Los Gigantes de Nueva York trajeron a Babe Ruth como refuerzo para atraer multitudes. En un juego hist贸rico, Torriente conect贸 tres jonrones, uno de ellos ante los env铆os del propio Ruth, quien subi贸 a lanzar y un doble, superando totalmente al Bambino, quien esa noche se fue en blanco. Al finalizar, con una humildad propia de los grandes, Torriente pidi贸 a la prensa que entrevistaran a Ruth, pues 茅l era la verdadera estrella mundial.

Crist贸bal Torriente es el recordatorio viviente de la injusticia del racismo en el deporte; un jugador que, seg煤n contempor谩neos como Mart铆n Dihigo, era el mejor jardinero central que Cuba pari贸. Hoy se le rescata del olvido no solo por sus n煤meros astron贸micos, sino por haber sido el hombre que, en igualdad de condiciones, demostr贸 que el talento cubano pod铆a mirar de t煤 a t煤 y superar a la figura m谩s grande de la historia del b茅isbol estadounidense.
Muri贸 pobre y v铆ctima de la tuberculosis en 1938, pero su nombre hoy brilla en el Olimpo de Cooperstown como la superestrella que siempre fue.
Im谩genes tomadas de:
baseballhall.org
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Materiales bibliogr谩ficos de apoyo:EcuRed, Wikipedia, baseballhall.org, YouTube y Swing Completo.
Escrito por un apasionado de la pelota para la mejor comunidad del mundo.