Arranqué un pedazo de mi columna vertebral
el ojo derecho
un diente
mi primer respiro al amanecer
un puñado de sonrisas
y mucho valor
todo lo dejé germinar en mi vientre.
Creció ella tan hermosa
le puse Meli
pero en realidad su nombre siempre fue amor.
Conozco la infinitud de la paciencia cuando se ama
del querer pasar la cuerda en movimiento
con el todo estará bien si me caigo
y aferrarse de alguien que no mueve los brazos.
Cuervos picotean mi sien durante la noche
como si quisieran abrir un hueco
para esconderse del frío
el frío es siempre cruel.
Conozco la infinitud de la fe
manto que cubre en las tormentas
analgésico
colores
es pasar la cuerda en movimiento
con el pensamiento fijo de no me caeré
y la seguridad de que ese alguien un día correrá a darme un abrazo.
Cuervos amanecen apacibles en el espaldar de la cama.
Mi cama es dura
fría
demasiado grande.
Es que somos varios
el alguien
la infinitud y yo
ah y los cuervos.
Si algún día me sacan los ojos
pensaré que no me dí suficiente.
En la Antártida la infinitud
suele congelarse.
Me estoy adaptando a la frialdad
el hielo me habla
me obliga a ponerme de espaldas
y a llorar de rabia más que de frío.
Adaptarse es algo que no debería hacer el ser humano.
Me estoy adaptando al recoge que te vas en cualquier momento
al yo sabía que esto iba a ser así
y la frialdad dice que no tiene la culpa.
Adaptarse es algo que siempre te la cobra a la larga.
La frialdad ronca
ríe con otros
se cree que por blanca puede dejarme en la oscuridad.
La frialdad es algo que congela la sangre
los sentimientos.
Me estoy adaptando
en cualquier momento quedó cubierta de escarcha debajo del sol
ella mutiló cada ápice de calor
y creo que debe agradecerle
la frialdad nos hace más fuertes
hoy pude decir adiós.
Asiento 4
Hice el 215 en la lista de espera. Desde ese instante pegué la cara al cristal de la taquilla y dije, llegó a Santiago sí o sí. Tras dos horas de esperas el muchacho comenzó por el 120. Puse cara de algo que nunca me he visto en un espejo, la cosa es que hizo una seña y al primer fallo dejé caer el carné con el billete para un lado. Asiento 4, qué bueno, de los de alante y amplio. Subí y el señor de los 200 kilos ocupaba la mitad de mi asiento. Secaba su sudor y ponía el aire solo para él. Permiso. Se reclinó, guardó la toalla y sin mirarme reacomodó el culo. Encendí el cell y busqué una antología de poemas que tenía pendiente a leer. "Tráeme vicarias para adornar mi espíritu" y el olor a oso con crema de bebé golpeó mi rostro. "blancas, muy blancas" Empujé el brazo del espécimen pero no reaccionó, empezaba a hacer arina con la boca abierta. "Tráeme vicarias para saciar tanto cansancio" la arina pasó a locomotora. Fuertes ronquidos con olor a rayos y a cuerpo de oso con crema de bebé sacudían mi cerebro. Había encontrado un poema de la amiga Yenet y aún no podía siquiera terminar el verso de la libertad, de las vicarias, el poema de la amiga. Hubo un instante en que me pregunté cómo era una vicaria, solo sabía que era blanca. Cansada de los ronquidos, los olores y el sobrepeso sobre mi brazo le lancé un codazo. Abrió los ojos y yo leí en voz alta.........
Espero que mis apuntes sean de su agrado. Un abrazo fuerte. Salud y bendiciones para todos.
Fotos y textos de mi autoría. Thanks Hive🙏🏼