
Mi querida comunidad
¡Que tema tan interesante plantean este mes! Y lo digo con toda propiedad, porque es un mes contagiado de amor. Los enamorados se juran amor eterno, aquellos solitos anhelan conseguir su amor para no pasarlo solos, existen otros que se refugian en el amor de su familia, trabajo, deporte; pero nos olvidamos o muy pocas veces veo que se habla de:
Está es la génesis de todo; el amor es un sentimiento innato, nace con nosotros. Y lo afirmó porque desde niños cuando sentimos apego, llanto, sonrisa, eso es amor. Luego vamos diferenciando conductas, controlando emociones y así construyendo lo que somos. Si sentimos amor o no después, ya eso queda a cuestión de cada quien.
Por eso es importante, hablar de ese primer amor que somos nosotros mismos con nosotros mismos, un amor que muchas veces dejamos olvidado y que es muy importante rescatar, en este mes, para siempre, total:
Si de algo estamos seguros, es que estaremos juntos para toda la vida.

Iniciar el ejercicio de autoamor no es fácil; y debo empezar con eso, porque muchas veces comienza cuando tocamos fondo en las diferentes situaciones que nos abruman. Es similar a esta situación: nosotros debemos ir al médico por precaución (por lo menos una vez al año), a un chequeo general. Sin embargo, acudimos es cuando tenemos síntomas y estamos enfermos. Igualmente tratamos esto del cultivo del amor por uno mismo.
Pero tranquilo, esto no es nuestra responsabilidad; no nos enseñan a prevenir, querernos y fomentar esa inteligencia emocional, simplemente vamos por la vida, intentando encajar, agradar y no fracasar en el intento.

Les tengo una noticia
¡Esta situación la podemos cambiar!
Y es aquí donde comienza este lindo y hermoso trabajo con nosotros mismos, hacía adentro; un proceso único, propio, auténtico, dónde nosostros tenemos que recociliarnos con ese yo que somos y que queremos mantener.
La amiga
Hive account@gladymar1973 en esta
publicación compartió de manera magistral como aplicaba "La técnica del espejo" para llegar a esa autoaceptación y ese autoamor que hoy por hoy se profesa. También lo reconoce desde su proceso y todo lo que ha trabajado para sanar.
Es que si alguien me pregunta ¿Quién es mi peor enemigo? Sin duda diría yo misma. Porque iniciamos una lucha, una batalla campal con esa persona que somos y que no queremos aceptar. Aquí les pongo un ejemplo para que respondan con toda honestidad del autoexamen (categoria indispensable para alcanzar el autoamor):
Dígame si alguna vez no le ha ocurrido que alguien le dice: ¡Qué bonita esta tu cartera! - E inmediatamente respondes- ¿Esta? ¡Es viejisima! Mira hasta tiene un hueco... Y no se nos pasa por la mente decir: ¡Gracias!
Entonces, allí hay una clara señal de qué algo está en mi que no me gusta y no sé cómo expresarlo, cambiarlo, modificarlo, eliminarlo y sustituirlos por pensamientos más sanos que darán bienestar a lo que soy.

Acá les tengo una mala y una buena noticia: la mala es que el amor propio "ni se compra ni se vende"; no podemos ir a la farmacia y comprarlo mensualmente o cuando sintamos dolor; la buena o excelente noticia es que, ¡lo tenemos en nosotros mismo! No depende de nadie y disfrutamos de él siempre que lo necesitemos.

Asimismo, no es un trabajo de un día para otro; es decir, no te levantas y dices "tengo autoamor", "me amo", sin antes trabajar previamente y de manera funcional esas virtudes y talentos que te hacen amarte cada día más. Por eso, el primer trabajo para llegar a este nivel es:</div
Este punto, es el inicio de todo. Ya las situaciones, los daños, las heridas, las tenemos, permitimos esas cicatrices. Ahora, ¿Quiénes somos? ¿En qué nos hemos convertido? Y podrá sonar una pregunta trillada o de libro de autoayuda, pero es saber identificar nuestros pro y contras. Hacer una lista, escribir, describirnos. ¿Se acuerdan del ejemplo de la cartera? Bueno, no se trata solo de asomar lo malo, lo oscuro, lo que reluce, también es reconocer lo bueno, lo práctico, lo que nos hace bien.

Esta caracterización la podemos hacer en lista, en mapa, en imágenes, como se sienta cómoda (o), pero no deje ningún detalle por fuera, tanto físico como mental, emocional. Y ojo, hablo de usted solamente, no hablo de "tengo hijos maravillosos" porque eso es de afuera, hablo de lo que usted tiene para ofrecer al mundo.
Una vez que identifique esto, le hago una pregunta valiosísima y quiero que no la responda de una vez, sino que se la pregunté viéndose al espejo:
¿Te gusta quien eres?

Todos cambiamos. Es parte de nuestro proceso natural, biológico y social. Los cambios son necesarios e indispensables; sin embargo, esto no lo sabemos hasta qué cambiamos. Por ejemplo: cambiamos de casa pensando que nos irá mejor, pero resulta que no fue así. Entonces, antes de que ese fracaso ocurra, nosotros debemos trabajar en la prevención y reconocimiento de lo que nos hace bien.
Siguiendo el ejercicio de la identificación, es hora de tomar decisiones en nuestra vida. Está parte es trascendental, porque implica soltar, dejar lo malo, y nos descubrimos encubriendo conductas, justificando, aplazando el cambio, aferrados a eso que somos y que no nos gusta. Suena paradójico pero "así somos".
Yo voy a poner otro ejemplo: nosotras tenemos cabello y está demostrado que anatomicamente favorece a nuestro físico. Si este cabello está mal, opaco, sin brillo ¿Qué hacemos? Buscamos en internet, hacemos cremas, compramos tratamiento, lo cortamos, es decir, actuamos a favor de que nuestro cabello tome vitalidad (igual sucede en los caballeros cuando se cae o acuden religiosamente al barbero para su cuidado y mantenimiento).
Ahora, si yo noto en mi lista que soy una persona pesimista, a todo le encuentro lo malo, el peligro, ¿Qué debo hacer? Debo buscar y encontrar la manera de cambiar mi conducta. Transformar mis pensamientos, hacer pequeñas tareas que den resultados favorables para ir ganando confianza en las actividades que quiero hacer.
En pocas palabras, esa lista realizada no es para lamentarnos o decir "así soy", porque si ciertamente hay comportamientos que no son negociables, pero si existen otros que debemos decir ¡Basta ya! Además les recomiendo, que no traten de hacer todos los cambios a la vez; cada quien tiene su proceso y cada cambio necesita su proceso.


Cuando somos felices, eso se nota. Aceptamos nuestras realidades, debilidades, fortalezas, exaltamos nuestros talentos y somos más libres en nuestros pensamientos. Debemos entender que existirán situaciones donde el no es no: no tendremos el trabajo que soñamos, quizás estamos en una situaciones económica apremiante, el chico que nos gusta, no gusta de nosotros, en fin, son situaciones que escapan de nuestras manos.
Pero puedo asegurarte, que si estamos fortalecidos, y no somos tan duros con nosotros, podemos encontrar mejores soluciones para las situaciones que estamos pasando.

Por último, aunque al inicio dije que era un proceso propio e interno, debemos rodearnos de personas y situaciones que que estén en armonía con nuestros pensamientos; así nos ayudamos a avanzar y mantener estás conductas de autoamor.

Hablar del Autoamor es un tema que me apasiona porque yo lo viví. Puedo hablar desde la experiencia, que no siempre sonreí, no siempre me acepte ,no siempre me comprendí. De hecho, hoy por hoy sigo trabajando en mis emociones, reconociendo, aceptando y diciéndome lo maravillosa y valiosa que soy. Perdonando lo que permitir, evaluando constantemente lo que quiero para mi vida y lo que jamás permitiré nuevamente en mi vida.
Es un tema que seguramente, vendré por acá nuevamente para hablarlo, escribirlo, y juntos retroalimentarnos para ayudarnos a seguir ayudando a quien necesite pararse frente al espejo y comenzar a decir:
¡Gracias!
¡Me amo!
¡Me aceptó!
¡Me perdono!
¡Me encanta quién soy!
¡Vida, aquí voy a vivirte!

Las imágenes son de mi propiedad, producto de una mini sesión de autofotos que me hice en mi espejo y me encantaron, aunque no pude subirlas todas je,je.
Edición en la app PostLab.
Separadores
Al principio, todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.
Albert Einstein