En una publicación anterior reflexionaba sobre una emoción y su importancia y en un comentario @emiliorios me hacía ver lo necesario de la verguenza
La vergüenza que, para mí, se ha perdido mucho en su valoración, si pudiéramos rescatar la vergüenza, nos ahorraríamos discursos ofensivos y hasta errores que cometemos por ignorancia y por darle mucha valoración al exceso de libertad de expresión que es, a la larga, libertinaje.
Y propuse compartir unas líneas.
Al hablar de la vergüenza, nos referimos a una emoción que es beneficiosa tanto para el individuo como para la sociedad en su conjunto, por cuanto desempeña una función crucial en la moralidad y el desarrollo humano.
Esta emoción surge cuando una persona se siente expuesta, humillada o inadecuada debido a sus acciones, comportamiento o características personales. Es una respuesta emocional a la percepción de haber violado las normas sociales o morales, o haber cometido un error.
Sirve como un mecanismo para que las personas nos mantengamos honestas y responsables, al evitar comportamientos inmorales o dañinos. Es una fuente de autorreflexión y crecimiento personal, al permitirnos evaluar nuestras acciones y corregir nuestros errores, además de generar una mayor empatía y conexión emocional con los demás, porque una persona cuando se siente avergonzada, es más capaz de entender y relacionarse con las experiencias de vergüenza de los demás. Esto fortalece las relaciones interpersonales al fomentar la compasión y la comprensión mutua.
Sin embargo, en la actualidad el uso de tecnología y la disponibilidad de información han llevado a una mayor tolerancia hacia el comportamiento inmoral y las acciones irresponsables.
Esto porque a medida que las personas nos acostumbramos a presenciar y participar en acciones inmorales o irresponsables en línea, desarrollamos una mayor tolerancia hacia ese comportamiento en el mundo real. Esto conduce a una desensibilización que reduce la empatía y causa una disminución de los estándares morales que guían el comportamiento humano.
Nos ayuda a establecer límites y respeto mutuo, ya que nos hace conscientes de cómo nuestras acciones pueden afectar a los demás. Cuando no se siente vergüenza, es más probable que las personas actúen de manera egoísta o irrespetuosa hacia los demás.
La falta de vergüenza dificulta la capacidad de disculparse y reparar el daño causado a otros. La vergüenza nos motiva a reconocer nuestros errores, pedir perdón y hacer cambios para evitar repetirlos en el futuro. Sin esta emoción, las personas tenemos dificultad para asumir la responsabilidad de nuestras acciones y reparar las relaciones dañadas.
Es por ello, que necesitamos revitalizar este sentimiento, para que las personas nos volvamos conscientes de nuestras acciones y podamos, desde la auto reflexión y el auto examen de nuestras conductas, tomar decisiones morales y responsables.
Let's revitalize shame
In a previous publication I reflected on an emotion and its importance and in a comment @emiliorios made me see the necessity of shame
If we could rescue shame, we would save ourselves from offensive speeches and even mistakes that we make out of ignorance and for giving too much value to the excess of freedom of expression which is, in the long run, licentiousness.
And I proposed to share a few lines.
When we speak of shame, we refer to an emotion that is beneficial both for the individual and for society as a whole, since it plays a crucial role in morality and human development.
This emotion arises when a person feels exposed, humiliated or inadequate because of his or her actions, behavior or personal characteristics. It is an emotional response to the perception of having violated social or moral norms, or having made a mistake.
It serves as a mechanism for people to keep ourselves honest and accountable by avoiding immoral or harmful behavior. It is a source of self-reflection and personal growth, by allowing us to evaluate our actions and correct our mistakes, in addition to generating greater empathy and emotional connection with others, because when a person feels ashamed, he or she is better able to understand and relate to others' experiences of shame. This strengthens interpersonal relationships by fostering compassion and mutual understanding.
Today, however, the use of technology and the availability of information have led to a greater tolerance for immoral behavior and irresponsible actions.
This is because as people become accustomed to witnessing and participating in immoral or irresponsible actions online, we develop a greater tolerance for such behavior in the real world. This leads to a desensitization that reduces empathy and causes a lowering of the moral standards that guide human behavior.
It helps us establish boundaries and mutual respect, as it makes us aware of how our actions can affect others. When there is no shame, people are more likely to act selfishly or disrespectfully toward others.
Lack of shame hinders the ability to apologize and make amends to others. Shame motivates us to recognize our mistakes, ask for forgiveness and make changes to avoid repeating them in the future. Without this emotion, people have difficulty taking responsibility for their actions and repairing damaged relationships.
That is why we need to revitalize this feeling, so that people become aware of our actions and we can, from self-reflection and self-examination of our behaviors, make moral and responsible decisions.
CRÉDITOS
Banner elaborado en PSD con fotos propias y logo de IAFO
Logos redes sociales
Traductor Deepl