Foto propia
Tu cuerpo cabalga la pradera suave de mi vientre,
tus dedos se entrelazan con los míos y son fríos,
tus pechos se acercan a mi boca y quiero besarlos,
no hay movimiento en que no sienta tu corazón palpitar
estoy atravesando el placer; húmedo de poderte amar.
Tus ojos se encuentran con mi cintura y su voluntad,
ya ni me pertenezco, estoy hecho de sensualidad,
quiero poseerte y que bebas del néctar de mi piel,
y saciar la sed de gritos que me quieres dedicar,
tus ojos se encuentran mirando mi cintura
y tus manos mi cuerpo húmedo no dejan de tocar.
Sobre ti me derramo en sal por tus contorsiones
no controlas tu cuerpo, no mandas sobre tus emociones,
me abrazas con tus piernas y mi lengua se pierde
en el campo siempre verde de tu vientre,
me arañas la espalda y dices que no puedes más,
tengo un dedo húmedo, que no ha podido entrar,
en el paraíso de tu alma, en el escondite de tu placer,
allí donde es necesario para que explote el amanecer,
bebes de mi lengua mi saliva que escasea,
quiero para ya y tu cuerpo no me deja,
puedo morir adentro de tu piel y ser feliz,
y en tu pecho húmedo alejarme de mi.
La cama mojada ya no tiene secretos para nosotros,
con mi boca me deslizo sobre tus sueños rotos
y no dejo de chuparte cada uno de tus antojos,
y explotas sin mirar, de gozo en la oscuridad,
una parte de esta guerra acaba de terminar;
mis labios húmedos, te quieren besar.
La luz amenaza con aparecer sobre la ventana,
tu a la retaguardia me muestras la vaina de mi espada,
no tengo miedo de terminar esta lucha encarnecida,
que nos navegando sobre el éxtasis de la tempestad,
pero cuando te tengo contra la pared y contra mi pecho
queda húmedo tu amor y tu lecho.
Foto propia