“¡A mí que me dejen en un edificio inundado de tecnología!” No sé digas más, deseo concedido.
Todo un edificio, de arriba a abajo, piso a piso, dedicado en su totalidad al mundo de la tecnología. Si, un edificio “Only Tech”. Computadoras de escritorio, laptops, monitores, proyectores, equipos de fotografía y video, televisores, videojuegos, teléfonos móviles, tabletas, relojes inteligentes, y un largo etcétera que incluye todo tipo de accesorios y dispositivos que puedan imaginar. Si ese no es el paraíso, se le parece bastante.
Al menos para mí, ese es un tipo de Edén. Un lugar en el que puedo pasar horas y horas, extasiada y fascinada. Siempre digo que soy adicta a la tecnología, que es mi vicio y mi debilidad, y lo justifico (aunque sé que suena absurdo) comparándolo con el hecho de que hay quienes tienen como vicio las drogas o el alcohol. “Mi vicio pernicioso” es la tecnología en cualquiera de sus formas y presentaciones.
Supongo que todos recuerdan la visita a la Fábrica de Chocolate de Charlie, ¿verdad? ¿Recuerdan las caras de felicidad de esos niños? Bueno, más o menos esa es la expresión en mi rostro y el nivel de excitación que experimento cuando visito ferias de tecnología o tiendas similares. Aunque en esos lugares no deguste ningún chocolate, sostener un dispositivo tecnológico en mis manos, probarlo, entender su funcionalidad, explorar sus novedades y capacidades, produce en mi cerebro un efecto similar al que haría el chocolate, liberando endorfinas y serotonina. Es una experiencia extremadamente placentera y, hasta diría, más adictiva que el propio chocolate.
Si tú también perteneces a este grupo de “viciosos anónimos”, estoy segura de que amarías la experiencia. Por eso, he procurado capturar la esencia en estas fotografías, que si bien había mucho para fotografiar, fue este piso el que estuvo dispuesto solo para mi y mi cámara. Por cierto, si eres un adicto, debes empezar por reconocerlo así: “Hola, me llamo Gora y soy adicta a la tecnología”. Ahora te toca a ti 😉
! [ENGLISH VERSION]
"To me, leave me in a building flooded with technology!" Say no more, wish granted.
An entire building, from top to bottom, floor to floor, dedicated entirely to the world of technology. Yes, an ‘Only Tech’ building. Desktop computers, laptops, monitors, projectors, photography and video equipment, televisions, video games, mobile phones, tablets, smartwatches, and a long list that includes all kinds of accessories and devices you can imagine. If that’s not paradise, it’s quite close.
At least for me, that’s a kind of Eden. A place where I can spend hours and hours, entranced and fascinated. I always say that I’m addicted to technology, that it’s my vice and my weakness, and I justify it (though I know it sounds absurd) by comparing it to the fact that some have drugs or alcohol as their vice. “My pernicious vice” is technology in any of its forms and presentations.
I suppose everyone remembers the visit to Charlie’s Chocolate Factory, right? Remember the joyful faces of those kids? Well, more or less, that’s the expression on my face and the level of excitement I experience when I visit technology fairs or similar stores. Even though I don’t taste any chocolate in those places, holding a technological device in my hands, trying it out, understanding its functionality, and exploring its novelties and capabilities, triggers a similar effect in my brain as chocolate would, releasing endorphins and serotonin. It’s an extremely pleasurable experience and, I would even say, more addictive than chocolate itself.
If you also belong to this group of “anonymous addicts,” I’m sure you’d love the experience. This is why I have tried to capture the essence in these photographs, and although there was a lot to photograph, it was this floor that was reserved just for me and my camera. By the way, if you’re an addict, you should start by admitting it like this: “Hello, my name is Gora, and I’m addicted to technology". Now it’s your turn 😉.
Las fotografías de esta publicación son de mi autoría y propiedad, tomadas con un iPhone 12 Pro Max
The photos in this post are authored and owned by me, taken with an iPhone 12 Pro Max.
The translation of this text has been assisted with the translation tool DeepL.