Los momentos, son como estrellas fugaces que pasan una vez y no se repiten nuevamente, razón para no dejarnos llevar por los malos momentos porque eso puede arruinar gran parte del camino, porque eso es la vida un camino que cada ser humano decide recorrer de la mejor manera. Aunque en oportunidades, se nos presenten días malos, debe ser manejado; como un aprendizaje positivo, porque de las malas experiencias, o de los tropiezos aprendemos a ser personas resilientes, decididas, con mayor fortaleza para salir hacia adelante.
En oportunidades queremos, comernos un helado, y a veces por no gastar dinero simplemente lo dejamos para después, y se pasa esos pequeños momentos que pueden no repetirse, porque tal vez no llegue el mañana, porque las personas que tienen planes para la tarde puede pasar que no lleguen a la tarde o personas que tienen planes para mañana no lleguen ni a mañana. Así, que la vida esta llena de momentos y debemos aprovechar al máximo, cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día que respiramos, ya que es ganancia para escribir un nuevo capitulo en nuestra historia.
Hoy, que tengo a parte de mis hijos y nietos, fuera del país, como anhelo regresar el tiempo y recuperar momentos que me cohibí de hacer, por cualquier excusa, como haberlos visitados más frecuente, ya que me perdí de mas abrazos y besos de mis nietos, más días de jugar con ellos, porque perdemos los días en cosas insignificantes, hasta nos molestamos con nuestra pareja, con nuestros padres, o hijos por pequeñeces que después nos duele porque el tiempo perdido jamas se recupera.
Así, que no olvidemos que los momentos que compartimos con nuestros seres queridos, son únicos y aunque la tecnología va ganando terreno, en alejarnos un poco del contacto físico, de los abrazos, del compartir, de las risas, de los juegos, de las ocurrencias, solo nos queda a nosotros recuperarlo y vivir esos instantes, porque son irrepetibles.Cuando viajo a mi infancia, reflexiono como los tiempos han cambiando, no existía para nada, los celulares, solo los teléfonos residenciales, y para comunicarnos pasaban hasta semanas y meses sin saber nada de nuestros familiares lejanos, ahora la tecnología nos une en la distancia pero nos separa en la cercanía.
No dejemos pasar nuestro tiempo, sin vivir la vida con intensidad con momentos, los seres humanos, cuando nos vamos de este plano terrenal, no cargamos con nada ni con bienes materiales, ni riquezas, solo nos vamos con los momentos vividos y compartidos con la familia y amigos que se cruzan en el camino corto de la vida.