Hola , lo que más me enseñó de haber tenido la oportunidad de cuidar a un morrocoy de tres patitas es que muchas veces estamos acostumbrados a buscar ó elegir lo que es estéticamente perfectos ante nuestros ojos, pero lo hacemos quizás para saltarnos la responsabilidad y la lucha de cuidar algo que requiere de más esfuerzo, amor y valentía, sin embargo como niña que fuí en ese instante, pude ver la ternura y la fragilidad de una mascota que quizás muchos pueden en primera instancia desechar, pero para mí ya existía el sentir de hacer todo lo posible para que viviera y he comprendido que las marcas en nuestro camino más que una imperfección o limitación nos enseña que somos los que le damos el verdadero valor no solo a los personas, sino también a los animales gracias al tiempo y al amor que les brindamos a todos cuando es necesario.
Y siempre podemos elegir cuidar, en vez de rendirnos cuando al principio todo parece difícil.
RE: El pequeño de tres patitas: (Nuestra pequeña misión de rescate) 🐢