En ocasiones tenemos tantas ocupaciones que nos obliga a hacer ciertos sacrificios de las cual implica lo que menos pensábamos: La desconexión. Esto ocurre tanto con familiares como con los amigos, nos enfocamos tanto en nuestros proyectos de vida, familia, trabajo, etc que nos olvidamos de lo más importante: Saber uno del otro.
Pero este tipo de situaciones suelen ocurrir porque ya tenemos una visión diferente para nuestra vida, nos proyectamos hacia una meta a alcanzar, buscamos la independencia, el tiempo se nos va y no nos dábamos cuenta...
¿Saben que es lo más maravilloso? reconocer. Ambas partes lo hicimos y nos dimos ese momento para reconectarnos, ponernos al día, aventurarnos, reconstruir lo que estaba roto, en cada proceso del ser solemos pasar por una serie de prueba, ensayo y error, pero existe una más dolorosa: Fractura. Cuando una amistad llega a ese punto nos desestabiliza emocionalmente y así me encontraba, nos encontrábamos. Lo más bonito de todo esto que el amor fraternal es más fuerte y pudimos vencer nuestras diferencias, pudimos reconstruir lo que estaba roto que era la fata de comunicación. Los amigos necesitamos atención, dedicación, tiempo, integridad. Los amigos no sólo vamos a fiestas o aventuras, también estamos en los peores momentos, celebramos los logros de los demás. Ofrecemos una mano para levantar al que está caído. De eso se trata la amistad. Con Dios le estaré siempre agradecida por permitirnos volvernos a juntar.
Este pensamiento lo escribo con todo el amor del mundo para que reflexionemos sobre la amistad y la unión familiar. La visita de los chicos me arrugó el corazón porque tenía un poco más de un mes que no los veía
siempre los voy a querer como hermanos;
mi hermana menor que parece mayor gracias por acompañarme y estar a mi lado siempre, por secar mis lágrimas cuando brotan de mis ojos y apoyarme en mi reingreso a la universidad. En esta grata visita tuvimos la grata oportunidad de integrar a una nueva amiga llamada Emperatriz, ojalá se anime a incursionar en Hive. Lo que pude percibir de ella es que es una persona dulce, aventurera y valiente, estoy segura que nos llevaremos más que bien, realmente lo fue.
Los llevé de paseo por el campo y conocieron lugares demasiado geniales, visitamos la playa, y comimos un delicioso almuerzo, lo que más me gustó fue el gesto de las flores en la mesa y que me sentaran al frente. Hicimos una oración de gratitud a Dios y cada quien hablamos de la primera impresión de cada uno de nosotros. Este ejercicio me gustó mucho porque así nos conectamos más con el otro, nos descubrimos y sabremos como actuar si uno de nosotros baja la guardia. Mi mamá también participó en el ejercicio por ser la anfitriona mayor de la casa y los chicos quedaron agradados con ella. (Disculpen, me cayó una basura en el ojo)
Este momento lo quise atesorar en un hermoso collage para que quede grabado en nuestros corazones y no se borre jamás. Nos hubiera gustado que y
nos acompañaran pero estaban indispuestos. Nos comunicamos por videollamadas así que de alguna forma estuvbieron presente.
Este año va con todo, y ¿qué mejor manera que reconectándonos?
Me despido amigos, nos vemos en una próxima oportuniad con la segunda parte de este grandioso día con video incluido.