[ESP]
La llegada de un hijo es sin dudas uno de los momentos más importantes en la vida de todo ser humano. Esas fechas quedarán gravadas a fuego en nuestros corazones y cada año nos transportará a ese instante breve y tan intenso como es el nacimiento de nuestros hijos.
El viernes 24 de noviembre fue el cumpleaños de mi hija Azul, quien me dio oficialmente el título de padre y al cual intento desempeñar de la mejor manera, con aciertos y con errores, pero sobre todo con mucho amor.
Todos los años cuando se aproxima el cumpleaños me pongo a revisar los albumes de fotos y aún no puedo creer como fue que pasó tan rápido el tiempo. En esos momentos me invade un dejo de nostalgia, aunque también muchísima felicidad al verla crecer y poder disfrutar de todos sus logros. En verdad un sin fin de emociones se apoderan de mí, de esas que no se pueden explicar.
Los festejos de este año fueron diferente al de años anteriores en los que alquilábamos una casita de fiestas, y por decisión de ella decidió hacerlo en casa.
El viernes decidió hacerlo con la familia y las amigas del barrio y el día sábado con los compañeros de la escuela, por lo que tuvimos que trabajar el doble y lo hicimos con gusto.
Gracias a Dios contamos con la ayuda de mi suegra quien nos preparo una torta y sandwiches, lo cual nos facilitó bastante las tareas.
El día viernes Azul fue muy contenta a la escuela con una torta para compartir con sus compañeros y aproveche para pedir permiso en el trabajo para retirarme 20 minutos antes y poder ir a esperarla a la salida. Todos los años la esperamos a la salida de la escuela con alguna sorpresa y este año fue le llevamos un lindo ramo de flores. Al verlo dió un gran salto de felicidad y una hermosa emoción se apodero de mí.
Después de la escuela nos fuimos a casa ya que teníamos que terminar con unos detalles para esperar a las amigas del barrio y a familiares con quien compartiríamos la cena. De a poco fueron llegando los invitados donde pudimos disfrutar ver a nuestra hija rodeada de tanto afecto, lo cual es maravilloso.
Al otro día nos esperaría una jornada un poco más agitada ya que recibiríamos en casa a quince compañeros de clase, lo cual debo confesar que me daba un poco de temor, ya que están entrando en una etapa complicada de la vida como es la pre-adolescencia.
Debo confesarles que si bien los chicos estuvieron algo inquietos y llenos de energía, se portaron maravillosamente bien disfrutando chicos y nosotros de una hermosa tarde en donde los vimos disfrutar de la pileta, donde se disfrazaron, jugaron y compartieron rondas de tereré (mate que se ceba con jugo de fruta y hielo).
Terminamos el día exhaustos pero felices de haberle podido regalar a nuestra hija ese cumpleaños que ella tanto anhelaba.
El sábado después que todo había terminado pensaba en lo rápido que pasa el tiempo y lo importante que es ser consciente de ello. La vida está hecha de pequeños instantes que debemos aprovechar, que no debemos dejar pasar y más cuando se trata de nuestros hijos, nuestros mayores tesoros.
Debemos tener siempre presente, sobre todo cuando nos hacen renegar, que el tiempo pasa tan deprisa que no deberíamos detenernos tanto en los momentos de fastidio, sino en todo aquello que nos regalan, que hace que nuestras vidas tengas ese sabor tan especial al ser padres.
Muy feliz cumpleaños mi pequeña princesa!
Les dejo un gran abrazo!
[ENG]
The arrival of a child is undoubtedly one of the most important moments in the life of every human being. Those dates will remain engraved in our hearts and every year we will be transported to that brief and intense moment, the birth of our children.
Friday, November 24 was the birthday of my daughter Azul, who officially gave me the title of father and which I try to perform in the best way, with successes and mistakes, but above all with lots of love.
Every year when the birthday approaches I start going through the photo albums and I still can't believe how time went by so fast. In those moments I feel a touch of nostalgia, but also a lot of happiness to see her grow up and be able to enjoy all her achievements. Truly an endless number of emotions come over me, the kind that cannot be explained.
This year's celebrations were different from previous years in which we rented a party house, and by her decision she decided to do it at home.
On Friday she decided to do it with her family and friends from the neighborhood and on Saturday with her school friends, so we had to work twice as hard and we did it with pleasure.
Thank God we had the help of my mother-in-law who prepared a cake and sandwiches for us, which made our tasks much easier.
On Friday Azul was very happy to go to school with a cake to share with her classmates and I took the opportunity to ask permission at work to leave 20 minutes early so I could wait for her at the exit. Every year we wait for her at the school exit with a surprise and this year we brought her a beautiful bouquet of flowers. When she saw it she gave a big jump of happiness and a beautiful emotion took over me.
After school we went home since we had to finish with some details to wait for our friends from the neighborhood and relatives with whom we would share dinner. Little by little the guests arrived and we were able to enjoy seeing our daughter surrounded by so much affection, which is wonderful.
The next day would be a little more hectic as we would receive at home fifteen classmates, which I must confess that I was a little afraid of, since they are entering a complicated stage of life as it is the pre-adolescence.
I must confess that although the kids were a bit restless and full of energy, they behaved wonderfully well and we and the kids enjoyed a beautiful afternoon where we saw them enjoy the pool, where they dressed up, played and shared rounds of tereré (mate brewed with fruit juice and ice).
We ended the day exhausted but happy to have been able to give our daughter the birthday she had been longing for.
El sábado después que todo había terminado pensaba en lo rápido que pasa el tiempo y lo importante que es ser consciente de ello. La vida está hecha de pequeños instantes que debemos aprovechar, que no debemos dejar pasar y más cuando se trata de nuestros hijos, nuestros mayores tesoros.
Debemos tener siempre presente, sobre todo cuando nos hacen renegar, que el tiempo pasa tan deprisa que no deberíamos detenernos tanto en los momentos de fastidio, sino en todo aquello que nos regalan, que hace que nuestras vidas tengas ese sabor tan especial al ser padres.
Muy feliz cumpleaños mi pequeña princesa!
Les dejo un gran abrazo!