Saludos amigos de hiveswc
Después de un tiempo sin entrenar juntos, el martes marcó nuestro esperado regreso a la casa de Jesús, en Monte de Oca. El ambiente estaba cargado de energía desde el primer momento. El sol apenas se asomaba entre las nubes cuando llegamos, uno a uno, como en los viejos tiempos. Jesús nos recibió con su sonrisa de siempre, y poco a poco fueron llegando Miguel, Joseito y Kako. El combo casi completo.
Comenzamos con calentamientos ligeros, pero pronto la intensidad subió. Yo tenía una meta clara: retomar mi rutina de front lever. Con cada intento sentía cómo mi cuerpo recordaba el esfuerzo, la tensión en los músculos, el control en cada movimiento. Jesús me animaba desde un rincón, mientras Miguel y Kako se turnaban en la barra, empujando sus límites. Joseito, como siempre, aportaba su energía contagiosa, motivándonos a todos.
Cuando finalmente logré sostener el front lever por varios segundos, una ola de satisfacción me recorrió. No solo por el logro físico, sino por estar de nuevo con mis hermanos de entrenamiento, compartiendo sudor, risas y superación. Ese martes no fue solo un entrenamiento, fue un reencuentro con la pasión, la disciplina y la hermandad.
We started with light warm-ups, but the intensity soon increased. I had a clear goal: to get back to my front lever routine. With each attempt, I felt my body register the effort, the tension in my muscles, the control in every movement. Jesús cheered me on from the corner, while Miguel and Kako twisted on the bar, pushing their limits. Joseito, as always, contributed his contagious energy, motivating us all.
When I finally managed to hold the front lever for several seconds, a wave of satisfaction washed over me. Not only for the physical achievement, but for being back with my training brothers, sharing sweat, laughter, and the drive to improve. That Tuesday wasn't just a training session, it was a reunion with passion, discipline, and brotherhood.
INSTAGRAM |