Me encuentro compartiendo una reflexión personal acerca de la niñez y los temas que pueden llegar a apasionar a un niño. Recientemente, he compartido una publicación relacionada a los niños y el acoso escolar (bullying), la cual te invito a leer. La escribí motivado al reciente caso de un niño de 12 de Estados Unidos. Tenía pensado escribir sobre esto desde hace unos días, pero ahora me parece el mejor momento para hacerlo.
Hace pocos días, una periodista de un noticiero de Venezuela se hizo tendencia en las redes sociales por haber confundido el nombre de unos de los "Estados" (en realidad zona en reclamación) del país. "Estado Tigre" es el nombre utilizado por dicha periodista para referirse a la Guayana Esequiba, es decir, la zona en reclamación. En seguida, esto pudo tomarse con humor por parte de los usuarios de las redes sociales, ya que dicha zona siempre suele aparecer con rayas en los mapas del país (los tigres tienen rayas...).
La geografía no es algo que le interese a muchas personas en el colegio. Tampoco es algo que se le de muy bien a todo el mundo. Había una vez un niño que cuando cursaba Tercer o Cuarto grado de la primaria se sabía todas las capitales de los Estados de Venezuela, e incluso, de muchos países del mundo. Era el único de la clase que le interesaba la geografía a tal extremo. De vez en cuando, él solía dibujar mapas de Venezuela, por hobby, e intentar marcar a mano los límites de los Estados del país, sin fijarse en un mapa. A veces le resultaba bien, pero normalmente el resultado le era más satisfactorio al calcar los límites de otro mapa.
Luego de dibujar los mapas de Venezuela, este niño podía, sin fijarse en otro mapa, colocar las capitales de cada país más o menos en el sitio correcto. Coro al Norte de Falcón donde inicia la península. Barquisimeto al Este algo cerca de la frontera con Yaracuy. San Carlos, en el centro-norte de Cojedes. Y así, con todos los Estados.
El niño adoraba los mapas, al punto de que algunos de sus familiares sabían esto y le regalaban libros de Atlas o de otros mapas del país y del mundo. Una anécdota interesante se dio cuando este niño llega tarde a la escuela, y se da cuenta que está a punto de iniciar un examen, casualmente de geografía. Al principio se encontraba angustiado, porque por alguna razón no sabía que ese día habría examen. Pero para su sorpresa, el examen trataba acerca de las capitales de los Estados de Venezuela, y alguna que otra pregunta más sobre geografía. No hace falta decir que sacó la nota máxima y fue uno de los pocos, o quizás el único, que respondió bien todas las preguntas.
Haber sacado la nota máxima en algún examen sin haber estudiado y sin saber que venía el examen es algo inusual, alguna vez le puede pasar al cualquiera. Este niño no solo se sabía también las capitales de varios países del mundo, también le interesaba la Astronomía, los dinosaurios, y las ciencias en general. Tenía buenas notas, pero no solían ser siempre las más altas del salón, también habían otros estudiantes muy buenos, pero ninguno tenía tanta pasión por temas particulares como este niño.
Ese niño, luego de más o menos 20 años, se convertiría en la persona que escribe este texto. Algunas cosas cambiaron un poco al llegar a la adolescencia. Ya no me interesaban tanto esos temas, mis notas ya no eran tan altas en secundaria. Pero en el fondo nunca dejé de amar la geografía, a pesar de que luego decidí estudiar ingeniería, dedicándome casi de lleno a la matemática, la física, la geometría, etc.
Aún me sé las capitales de muchos países del mundo, y por supuesto de Venezuela. De pequeño llegué a ayudar a mis padres cada vez que viajábamos de vacaciones por el país, viendo las distancias y la ruta de las diferentes carreteras. Hay cosas que no se olvidan, por ejemplo, que de Caracas a Mérida hay aproximadamente 500 Kilómetros (en línea recta). Esa referencia sirve para calcular más o menos mentalmente una distancia o el tamaño de otro país del mundo.
De pequeño consideraba que la geografía era más importante que muchas otras cosas. Pensaba que de nada sirve saber mucho si no sabes en qué parte del mundo estas parado, si no sabes señalar en un mapa en donde estás en este preciso instante, o si no tienes consciencia de las ubicaciones de otras ciudades o sitios respecto a donde vives.
Creo que lo más importante para un niño es poder desarrollar al máximo su potencial. Algún día será un adulto. Yo pude haber sido un gran geógrafo, o quizás un gran astrónomo o paleontólogo. Pero independientemente de no lograr esos sueños de niño por cualquier circunstancia, lo importante siempre es crecer como persona, expresar ese potencial de alguna manera u otra. De algo me ha servido, ya que al menos he realizado publicaciones sobre dinosaurios o de ciencia en general en #Hive.
Traigo esta reflexión personal a #Hive para preguntarnos ¿Ta apasionaba algo en tu niñez? ¿Te ha servido algo en tu adultez? Deja tu comentario o comparte (haz reblog) si te ha parecido interesante esta publicación.
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