El orégano
Esta planta la he encontrado algunas veces, aquí en Hong Kong, como decoración. Hay una versión de hojas más pequeñas. Especialmente esta de hojas grandes me hace recordar los lejanos días en que vivía en mi pueblo de Costa Esmeralda, Veracruz, México. Mi madre preparaba una infusión de té, siempre me sabía deliciosa.
Un día, aquí en Hong Kong, no soporté la tentación y me he tomado unas hojas de la azotea donde vivo y me he hecho una un fusión de té. La suavidad y textura del sabor me trajo aquellos lejanos recuerdos guardados en mi memoria. Generalmente era por las mañanas que lo tomábamos, sobre todo en las temporadas de invierno. Hoy hubiera hecho lo mismo con estas hojas, ja ja. Pero me contuve, tal vez por el hecho de estar en la calle.
Cuándo emigré a la ciudad de Puebla, por los años 90s, una de las actividades que me permitió generar un ingreso fue la venta de especias y condimentos. Y en ese momento aprendí que existía otro tipo de orégano. Un orégano seco que se le agrega al pozole y a otros guisos. Para distinguirlos, aprendí que el orégano que yo conocía era llamado orégano gordo. Hace sentido por las enormes hojas gruesas. Y el orégano para condimentar es llamado orégano criollo. Yo creo habría un tercero, y quizás sea la versión china del orégano, el de hojas más pequeñas pero parecido al oregano gordo. Qué sólo lo he visto aquí en Hong Kong. Ahora mismo me viene la pregunta de cómo le llamarán en chino o mandarín. No tengo la menor idea. Ya les preguntaré a mis estudiantes el viernes.
Por ahora me ha entrado un deseo de comprar esta planta y crecerla en una maceta para tener las hojas disponibles para prepararme un té a la hora que se me antoje. Es un poco complicado por los espacios pequeños. Pero si la encuentro creo que puedo probar tener la planta en casa.
De los tiempos de venta de condimentos en la ciudad de Puebla aprendí que el oregano (criollo), el de las hojas pequeñas, que se usa para condimentar con sus hojas secas, es muy saludable e incluso se puede usar para infusiones y aliviar la tos. Curiosamente nunca lo probé ya que el olor es más fuerte que el del orégano gordo, que suelta un olor suave y agradable cuando está hirviendo. Pero no dudo que los aportes medicinales deben ser parecidos.
Pues esto es todo sobre los recuerdos que me hizo revivir la planta del orégano.
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