Si ya estás aquí, quédate a conocer un poco de mí [Esp]/[Eng]
Hola, mi nombre es Elisa Vargas y soy una hija de Dios. Hasta hoy llevo 30 años viviendo en este mundo temporal y la mitad de mis días los he pasado viviendo en la fe cristiana evangélica. Soy una trigueña venezolana, específicamente del estado Portuguesa y de la ciudad de Acarigua, donde he vivido a lo largo de mi corta existencia. Mis padres son Rosalina Alvarado y José Vargas.
Tengo gustos muy diversos, no me visto con un estilo único, me parece realmente aburrido tener mi closet de un solo color o estilo. No me gusta la ropa calurosa, pero tampoco soporto el frío sin un buen abrigo, así que hay prendas de las que, por desgracia, no puedo deshacerme. Me gusta viajar, preferiblemente de aventura. Sueño con ir a Canaima como mochilera, hacer muchas fotos durante todo el viaje, explorar rocas, cuevas, cascadas, así como ver muchos animales salvajes cerca de mí, imaginando cómo era en el principio de los tiempos, cuando Adán y Eva fueron creados. En ese lugar estaría rodeada únicamente por la creación de Dios, sin edificios, sin wifi, sin coches... sino por lo que no veo todos los días: belleza extravagantemente natural.
Una muestra de mi aventura en Los Jacuzzis, Edo. Portuguesa, Venezuela. (Fotos tomadas por una compañera de aventuras que conocí ese día, llamada Lidia).
Me gusta lo natural, incluso en medicina opto muchas veces por remedios caseros, claro sin descalificar la medicina tradicional. Pero amo los masajes, los jugos, soy una persona buena para hacer dieta porque poseo gran capacidad de abstinencia si me indican que debo dejar algún alimento; sin embargo cuesta abandonar los carbohidratos.
Desde pequeña he sido muy tranquila y observadora. Recuerdo que cuando llegaba a casa del colegio buscaba inmediatamente mis muñecas que, con el paso del tiempo, se estropeaban y tenía que sustituirlas por correas... No podía dejar de vivir esa historia que estaba en mi guión imaginario. Tenía dos historias con los mismos actores, pero la novela principal tenía muchos personajes, incluso aún recuerdo varios de sus nombres, por ejemplo la protagonista, Mariana González. Después de jugar, recuerdo que hacía mis tareas sin órdenes de mi madre, porque ella me enseñó desde pequeña a ser autónoma en mis estudios, lo cual siempre he agradecido mucho, porque eso me hizo una estudiante muy consciente de lo que aprendo y a ser responsable de mis exámenes y trabajos, lo que me trajo como ventaja muy buenas calificaciones y halagos y amistad de mis maestros. En la secundaria las cosas cambiaron un poco con la llegada de la adolescencia, porque en esa etapa, como muchos otros, me volví rebelde y mi promedio estudiantil bajó. Sin embargo, procuré mantenerme en la línea de los alumnos que aprueban sus asignaturas y son responsables en sus tareas.
En mi graduación de Escuela de Primaria (Foto tomada con mi teléfono)
Una vez que llegué a la universidad (cosa que me hacía mucha ilusión) fue una época muy agradable, aunque agotadora. Estudié Ingeniería Informática. Tenía muy buenos compañeros y era celosa con mi equipo de trabajo, era mi equipo, mis chicos, con los que podía estudiar horas y horas. Debo aclarar que me comprometía tanto que los estresaba. Coordinaba las visitas a la comunidad donde hacíamos el trabajo del proyecto socio-tecnológico y era muy exigente con el cumplimiento de los requisitos. Finalmente nos graduamos, aunque yo no quise ir a la ceremonia de graduación porque me parecía aburrido ir y esperar a que finalmente mencionaran mi nombre después de tantos apellidos para recibir mi título, que fácilmente podría recibirlo a través de la secretaría (me cansan esos eventos).
Después de licenciarme, me di cuenta de que mi carrera no me apasionaba tanto como en la época en que estudiaba con mis compañeros. La llegada de la realidad se hizo silenciosa y tuve que aceptar cualquier trabajo que pudiera conseguir. Di clases de manualidades, cursos de mantenimiento de PC, incluso di clases a niños de primaria durante dos años y también trabajé como costurera en el negocio de una amiga. Actualmente trabajo de forma independiente, hago ropa a medida con patronaje. Me encanta coser.
Un vestido de novia que hice con amor(Foto tomada con mi teléfono)
Mi propia creación de ropa me ha acompañado en mis aventuras. Cómoda, bonita y segura.(Mi compañera de viaje Lidia ha tomado la foto) .
I like the natural, even in medicine I usually opt for home remedies, of course without disqualifying traditional medicine. But I love massages, juices, I am a good person for diets because I have a great capacity for abstinence if they tell me to give up any food; however I find it hard to give up carbohydrates.
Since I was little I have been very calm and observant. I remember that when I got home from school I would immediately look for my wrists which, over time, would get damaged and I had to replace them with straps... I couldn't stop living that story that was in my imaginary script. I had two stories with the same actors, but the main novel had many characters, I even still remember several of their names, for example the protagonist, Mariana González. After playing, I remember doing my homework without my mother ordering me to do so, because she taught me from an early age to be autonomous in my studies, something I have always been very grateful for, because that made me a very conscious student of what I was learning and to be responsible for my exams and work, which brought me as an advantage very good grades and flattery and friendship from my teachers. In high school things changed a little with the arrival of adolescence, because at that stage, like many others, I became rebellious and my student average dropped. However, I tried to keep in line with the students who passed their subjects and were responsible with their homework.
At my graduation from elementary school (Photo taken with my phone)
When I went to university (which I was really looking forward to), it was a very pleasant but exhausting time. I studied computer engineering. I had very good classmates and I was jealous with my work team, it was my team, my children, with whom I could study for hours and hours. I must clarify that I was so committed that I stressed them out. I coordinated the visits to the community where we did the work of the socio-technological project and I was very demanding with the fulfillment of the requirements. Finally we graduated, although I did not want to go to the graduation ceremony because I found it boring to go and wait for them to finally mention my name after so many last names to receive my degree, which I could easily receive through the Secretariat (I get tired of those events).
After graduating, I realized that I was not as passionate about my career as I was when I was studying with my classmates. The arrival of reality came quietly and I had to accept any job I could get. I gave handicraft classes, computer maintenance courses, I even taught elementary school children for two years and I also worked as a seamstress in a friend's business. Currently I work independently, I make custom made clothes with pattern making. I love sewing.
A wedding gown made with love (Photo taken with my phone)
My own clothing creation has accompanied me on my adventures. Comfortable, beautiful and safe.(My travel companion Lidia has taken the picture) ![crea-co.jpg](
This is my life, full of variety, I am not stagnant because I have studied a career that I do not practice. I believe that there are many things that God has given me and I simply have to put them into practice.
This is a small summary, later I will write anecdotes and interests with more details.
But what am I doing here? Well, I signed up for a HIVE class from scratch with who teaches everything to get started in this great adventure and challenge. I have been invited by my sister Ana Herrera and my friend Ashlee Espinosa to join this community. Thanks for reading.
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