Hola estimados internautas Hiveanos, Hivers, o como quiera se diga. Vaya, el punto es que estoy aquí para presentarme y convertirme en uno más de ustedes. Soy (FilósofoAquí), y he llegado a la Web 3.0 para instalarme y hacerla mi hogar. El hogar de mis pensamientos, de mis reflexiones. El hogar de mi claridad, pero también de mi oscuridad. El lugar donde plasme mis alegrías, pero también mis frustraciones y tristezas. El lugar donde plasme el conocimiento más profundo y sublime de mi ser.
¿Qué quién soy?
Soy uno más de tantos filósofos que andan por el mundo; soy el tipo que tienes al lado en el supermercado, soy tu hermano, soy tu tío, tu padre, tu hijo, tu conocido, tu amigo. Soy un hombre de mediana edad que ha experimentado las situaciones más diversas en la vida, y que aún sigue en un constante aprender.
Soy venezolano, colombiano, peruano, argentino, brasileño, español, mexicano, uruguayo, paraguayo, francés, ruso, italiano, alemán, portugués, chino, japonés, tailandes y de cualquier otra nacionalidad que se pueden figurar. Soy un individuo planetario universal que no se considera a sí mismo de ningún lado en particular y de todos los lugares del planeta a la vez.
Soy apasionado amante de lo bello, lo sublime, y a veces, debo reconocer que soy un poco terco, pero siempre en mi reflexión me doy cuenta de que ningún humano es dueño de la verdad absoluta en este mundo, y eso me llena de humildad.
¿A que vienes a Hive?
¿Que por qué estoy aquí? Por muchas razones, pero una de las más reseñables es porque me he dado cuenta de que la Web 3.0 tiene mucho potencial. Específicamente, creo que tiene el potencial de expandir el conocimiento a niveles insospechados, tanto de los demás como de nosotros mismos. Es algo así como cuando Gutemberg inventó la imprenta -hace siglos-, solo que esto es todavía más revolucionario, mejor y más duradero, porque como ya sabemos la Web 3.0 funciona sobre tecnología Blockchain. Lo que significa que toda idea que plasmemos en nuestros artículos o escritos estarán eternamente inmutables en la blockchain por toda la eternidad; y la palabra hermosa aquí es "eternamente".
Al escribir en Hive nuestros escritos forman parte de la historia de las criptomonedas, de la blockchain, pero también de la humanidad.
Lo que significa que lo que sea que hagamos en Hive, vale. Porque nuestro pensamiento vivirá por siempre y podrá ser leído, apreciado y debatido por las futuras generaciones por siempre. Claro, si es que lo desean y si lo que escribimmos realmente aporta sustancia.
Debo asomar que esto es lo que más atrae de todo este sistema, porque al ser yo un filósofo, un amante del conocimiento y el saber, el conocimiento que se plasma, conserva y se distribuye así por este medio constantemente, vale oro.
Por supuesto que también me motiva un cierto interés económico -mentiría cínicamente si dijera que no- , pero si lo razonamos con calma, pensemos: "¿Y a quién no?". Porque es razonable que uno quiera percibir algún incentivo por el tiempo que emplea escribiendo, y precisamente, Hive es la reina de las plataformas sociales que pagan, debido a que no es indispensable ser una celebridad para ganar algo aquí.
Sin embargo, ello no es mi principal incentivo, sino que mi principal incentivo es escribir algo que sea perdurable, conocer personas geniales, e interactuar con ellas y aprender de toda esta maravillosa y linda experiencia de la Web3.
Me preocupan las mismas circunstancias que le pueden preocupar a cualquiera en este mundo, pero yo razono y reflexiono sobre ellas, porque después de todo soy .
Y ya lo saben, soy un filósofo aquí y filosofo aquí en Hive.
Creo, percibo, siento y sé que he llegado al sitio correcto para hacer lo que mejor hago: Expresar mis ideas y pensares con respeto y originalidad y ser quien soy. Soy un pensador nato, soy