¿Pensar o dejarse llevar?
En la vida lo que más se repite constantemente es la toma de decisiones, cada segundo que pasa nos toca decidir, desde lo más sencillo hasta lo más complicado. Por ejemplo, en las mañanas cuando suena el despertador, tener que decidir si levantarte o no. Cuando abres la nevera para decidir que desayunar, y así sucesivamente.
Toda decisión tiene su consecuencia, y aunque muchas veces no nos detenemos a pensar en esas consecuencias, no quita el hecho de que después de toda acción hay una reacción. El dilema más grande que hay luego de hacer algo es saber si estuvo bien o no, si al final tomaste el camino correcto, y si al final no te vas arrepentir.
Siempre he Sido una persona impulsiva y eso a veces no está bien, dejarse llevar por las emociones no siempre es bueno,, porque a veces te pueden jugar una mala pasada, cosas que en el momento sentías y que al pasar el tiempo, razonaste mejor y entiendes que no fue la mejor opción.
En fin que solo el tiempo es quien dice si las decisiones que tomamos a diario al final resultan ser una buena opción o no. De igual modo, como siempre lo digo, de lo malo también se aprenden lecciones de vida, a todo siempre hay que buscarle el lado positivo para no morir de incertidumbre y mala vibra.