La profesora adjunta del Instituto Cibernético del Ejército estadounidense, Jessica Dawson publico recientemente un ensayo sobre las operaciones "de influencia extranjera" en el ciberespacio. En este post compartimos una reseña de dicho documento.
El documento analiza las actividades de influencia extranjera como amenaza reconocida para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Argumenta que los gobiernos deben darse cuenta de que la microfocalización (publicidad personal basada en datos) y la economía publicitaria actual permiten y benefician la guerra de información que weponiza las noticias nacionales y extranjeras contra sus ciudadanos.
Según la experta las entidades públicas de Defensa deberían centrarse más en respetar la privacidad digital militar como un riesgo para la seguridad nacional. Sin la capacidad de proteger el espacio de ataque vulnerable, los oponentes de los Estados continuarán explotándolo.
Ningún ejército beligerante es inmune a los efectos de polarización que la Bigdata y la segmentación de la información crean en nuestras sociedades, lo que hace emerger una importante superficie de ataque para que los adversarios la utilicen como arma contra las entidades pública de defensa. Y, sin embargo, la capacidad de entender la superficie de ataque dentro de estas está limitada por la ley, algunas de las únicas restricciones legales que existen restringen quién puede acceder a estos datos.
Es relevante aclarar que la autora como funcionaria del Departamento de Defensa de Estados Unidos tiene una visión selectiva que cruza los límites de la privacidad y las libertades individuales al atacar las limitantes que para ella son inapropiadas en nombre de la "seguridad nacional". 😒
Si bien las herramientas de análisis de datos, segmentación y microfocalización no son intrínsecamente perjudiciales, la falta de control y supervisión sobre quién puede acceder a nuestros datos, y con qué conjuntos de datos se pueden combinar, debería ser más escrutada y regulada en favor de la ciudadanía.
Las Recomendaciones
Jessica Dawson realiza una serie de recomendaciones, no sin antes recalcar que no hay forma de que ningún individuo pueda hacer frente a la economía de la vigilancia.
Y es que la privacidad individual está conectada y en red, incluso si un individuo no tiene una cuenta de Facebook, pues Metaverse tiene una cuenta en la sombra para este individuo. Esta cuenta fantasma es creada gracias a la recopilación hecha a través de los teléfonos, listas de contactos y correos electrónicos de sus amigos, así como de los datos que la propia empresa matriz de Facebook adquiere.
Estas herramientas pertenecientes al sector privado están más allá de la capacidad de cualquier individuo o Estado para gestionarlas.
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea y el Estado de California han tomado medidas significativas para regular el mercado de la privacidad de los datos, pero estas protecciones son solo el principio de lo que se necesita.
"El Departamento de Defensa debería comprometerse con las principales empresas de redes sociales para que eliminen a los militares y a sus familiares directos de la selección algorítmica.
La investigación con sujetos humanos se limitó por primera vez después de los horrores de la experimentación llevada a cabo bajo el Código de Nuremberg."
En definitiva sería ideal que cualquier persona pudiera solicitar ser eliminado de la selección algorítmica y no exclusivamente los militares y sus familias como la oficial estadounidense sugiere. Además, los algoritmos que se utilizan son opacos y poco conocidos.
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Conclusiones
La microfocalización de la información, el capitalismo de vigilancia, la publicidad moderna y las operaciones de influencia extranjera son esencialmente sinónimos y representan un problema de seguridad que debe ser abordado con mayor seriedad.
"La capacidad de dirigir el mensaje de tendencia hacia las personas con más probabilidades de ser receptivas a él reduce la seguridad nacional y erosiona aún más la ya debilitada confianza en las instituciones."
Las limitaciones actuales se basan en las violaciones de los términos de servicio y no en las preocupaciones por la seguridad nacional y el Estado de Derecho.
La sociedad civil puede presionar a los gobiernos que deben lidiar con las implicaciones de la economía de la vigilancia más pronto que tarde. Esto enfrenta los intereses de las empresas -el beneficio- con la Constitución y los intereses de la seguridad nacional.
Hay un dicho que dice que "Google te conoce mejor que tu madre", porque tiene acceso a casi todos los aspectos de la actividad en línea de una persona, desde sus citas y reuniones hasta sus fotos y búsquedas. Está en nuestras manos exigir un alto a la vigilancia exhaustiva y con solo leer este artículo en una plataforma de la Web3 ya estás contribuyendo en la lucha por nuestra dignidad.