Es una de mis frases favoritas y la quería compartir con ustedes mis lectores.
Mahatma Gandhi la dijo y puedo imaginar en todas las luchas que él tuvo cuantas veces vió a muchos pajaritos esconderse.
Es muy profunda, es muy real y muy humana, una lección de vida para saber con quienes cuentas en los tiempos de tormentas y para saber que si de verdad quieres ser “águila” deberás enfrentar tus tormentas.
A muchos nos gusta la imagen del águila y queremos ser poderosas como ellas, pero eso conlleva un esfuerzo, un sacrificio, una soledad y hasta un dolor que no muchos están dispuestos a asumir.
No digas tan fácilmente que quieres ser águila, espera que lleguen las tormentas y comprueba por ti mismo que eres.