Sobre el nido tristemente la gallina,
trata de poner un huevo.
Pues de no hacerlo sabe se avecina,
un buen baño en caldo nuevo.
Sus ojos dirige al granjero
como queriendo recordarle aquellos días
cuando a diario ofreció pal desayuno
mas uno entero.
Y yo que mis cincuenta y tantos
quiero jubilarme, aún trabajo con esmero,
sólo espero llegar a los sesenta
para viajar por el mundo entero,
así sea solo con la mente,
si no es que antes yo me muero.