Tenía un par de meses sin escribir, pero el trabajo ya estado muy intenso, ha Sido casi imposible llegar a casa y dedicar tiempo a la escritura, por mucho que he querido, llego agotado, ducharme, y luego a dormir.
Debo decir que la situación en relación a la pandemia, al menos según lo que he podido percibir, ha ido mejorando, de verdad que las vacunas, por mucho que las critiquen algunos, han hecho que las tazas de infección disminuyan considerablemente, y no solo eso, si no que las complicaciones en los infectados no son tan de riesgo como lo eran hace unos meses atrás.
Estaré de nuevo por aquí, espero compartir contenido que sea de su interés, y evidentemente poder ser leído y apoyado.
Muchas veces nos limitamos mucho por cuestiones laborales, incluso en diciembre mis días libres no fueron muchos, pero los pocos, pude aprovecharlos para descansar, para poder estar con mi familia un buen rato, y seguir descansando.
Ha Sido un ritmo de trabajo muy fuerte, pero siendo algo que me agrada hacer, paso el día entregado a mi actividad, pero aún así, llega un momento en el que uno se agota, y no provocada hacer mucho más, incluso teniendo un día libre, solo quieres estar en casa descansando. Se que muchos han pasado por eso.
La rutina puede ser devastadora, porque hace que nos aburramos algunas veces, pero sino tenemos una rutina, podemos incluso caer en un desorden que llevaría nuestra vida al completo caos, es como salir a viajar en un carro sin un destino fijo, puede que este viaje sea muy bueno, pero también puede ocurrir lo contrario. Es como dejar la vida a la suerte, y soy de los que prefiere tener el control, al menos de lo que está a mi alcance.
Gracias por leer hasta aquí, espero que puedan tener un gran año por delante.