Cada día de nuestras vidas nos enfrentamos a obstáculos, pasamos diversas pruebas, pero al final del día mientras sigamos vivamos y hayamos cumplido esa meta diaria, es un logro y debemos verlo como tal.
En ocasiones somos duros con nosotros mismos, creemos que logramos poco o nada, ya que creemos que no hemos conseguido nada asombroso y no valoramos nuestros pequeños logros, pues los tomamos como algo simple, pero no hay logros pequeños o simples, todos son logros, sin importar su tamaño o el costo para conseguirlos, ya que parten de alguna lucha, de algún obstáculo vencido para lograrlo. Por esto nuestros logros no deben ser tomados por menos.
Salir de casa y llegar al trabajo sano y salvo. Es un logro. Salir del trabajo y llegar a casa, es otro logro. No atorarse con la comida, no tener un accidente en ese día, no enfermarse e incluso seguir respirando, son logros que a veces no notamos. Pero recuerdo una serie que veía mucho de niña llamada "Mil maneras de morir" y es que a diario nos enfrentamos hasta a eso, mil formas de dejar de vivir y sin embargo vencemos y seguimos vivos.
¿Cuándo fue la última vez que antes de dormir te diste un abrazo o te felicitaste por haber logrado culminar ese día vivo habiendo alcanzado tus objetivos diarios? Si no lo has hecho, la invitación es ha que lo hagas. Muchas veces llega la noche y me siento cansada, solo quiero cerrar mis ojos y dormir, sabiendo que al otro día será otro reto, pero antes de hacerlo suspiro y sonrío ante la dicha de haberlo logrado, de haber cumplido con mis objetivos ese día.
Nuestro mayor error muchas veces es comparar, vemos que otros tienen logros "más grandes" o más sobresalientes y entonces tomamos por menos los nuestros. Otras veces nos vamos al otro extremo y creemos que nuestros obstáculos son mayores y más difíciles de vencer que cualquiera que pueda tener otro. Sin embargo debemos dejar de mirar hacia otros y mirar dentro de nosotros mismos, también debemos tener equilibrio ante todo y saber que así como cada individuo es diferente, también cada prueba que este pase.
Felicita a la persona que vez en el espejo cada día, date un abrazo aunque sea de vez en cuando y sé menos duro contigo mismo. Y recuerda que no se trata de positivismo, se trata de amor propio.