¡Papitoooo, agárrame y no me sueltes!
Hoy, después de una semana me atrevo a escribir, no porque deba cerrar un ciclo o quiera hacerlo, de hecho quiero dejar en claro que prefiero hablar de cualquier otro tema que de este, pues aún no termino dd entender y asimilar lo que ha pasado.
Para mí Febrero fue un mes complicado, un mes de muchas cosas, de ir de un lado a otro y de mucho estres y cansancio, pero seguí adelante, luchando incluso contra mí misma, contra mis miedos. Tenía sentimientos encontrados, una gran parte de mí sabía lo que venía y busqué prepararme para ello, haciendo algo que jamás pensé hacer: preguntarle a papá cuál era su última voluntad si algo llegase a pasar. ¿De dónde saqué fuerzas para ello? Solo Dios sabe. Y por otro lado estaba mi deseo y anhelo de ver un milagro, aunque entiendo que Dios obra por senderos misteriosos que muchas veces no comprendemos.
Marzo, este mes cumplia 78 años mi papá y sí aunque era mayor, siento que se me fue muy pronto. Esas últimas noches todos sus hijos, esposa y nietos, nos reunimos y lo acompañabamos. Le cantamos, le hicimos reír, le hicimos ver que estaríamos bien y él se preocupó de hacernos saber que estaría bien también. Era impresionante su fortaleza, su alegría, su ánimo y su fe. Nos dió lecciones hasta su último suspiro.
De la noche del 02 de Marzo hay cosas que no recuerdo bien, tampoco contaré detalles. Pero cuando regresé y entré a su habitación lo supe, no hubo necesidad de que nadie me lo dijera pues minutos antes yo estaba tomando sus signos vitales y su saturacion era bastante baja. Cuando lo vi, ya no pude verlo, no me atreví a hacerlo, para poder mantener la calma. Solo dije "Gracias Dios" y sí, suena extraño, pero gracias porque su voluntad es buena, agradable y perfecta y mi papito ya no sufriría más, descansó como él mismo lo pedía.
Desde ese día no he parado, mental y físicamente he estado ocupada, tanto en los tramites funerarios, como en graduación de mis hijos y mudanza, ha sido super loco, quizás cuando salga de todo, será que me quiebre, pues como dije echando broma (algo característico de papá): ni de llorar he tenido tiempo.
Pero aquí estoy, dejando lágrimas en formas de letras, que perdurarán en el tiempo. Mientras tanto, debo decirles que estoy feliz, en medio de mi tristeza, me hace feliz saber la clase de Caballero que tuve como Padre, ver tanto amor de la gente hacía él demostrado estos días en cada uno de nosotros, me hace saber que fue muy amado. Me siento feliz de haberlo honrado y seguir haciendo incluso cuando no está, cuidando cada detalle, cuidando que estos días todos estuvieran "bien".
Gracias a ustedes por tanto cariño también. Por sus mensajes, oraciones y apoyo. Lo valoro mucho.