Creo que viajar es una actividad que a todos nos encanta, el deseo de conocer el mundo que nos rodea o desconectarnos del ajetreo de las ciudades nos lleva a visitar hermosas playas o a disfrutar de la biodiversidad de los parques, y también puede que nos lleve a otra parte del mundo para conocer la naturaleza, la historia o la cultura de otros países.
Una hermosa playa o un parque son de los sitios más visitados por los turistas. Fuente: pxhere.com.
No es de sorprendernos que el turismo sea una actividad económica muy importante para cualquier país, pero igual que otras actividades económicas, la industria del turismo tiene un gran impacto sobre el ambiente. Hago mención a esto ya que recién terminaron las celebraciones de los carnavales en mi ciudad, y parece que los habitantes aprovecharon la flexibilización de la cuarentena para volcarse a las playas de la región, organizando grandes fiestas y concentraciones de personas, y las imágenes que he observado en redes sociales de esos días festivos me hacen pensar que fue muy corto el respiro que le dimos al planeta con las restricciones por la pandemia.
La movilización de un gran número de personas a estos espacios representa una carga para el ambiente que a veces es muy difícil de asimilar, recuerdo que una vez cuando visité una pequeña isla muy popular en un parque de mi estado, cuando llegó la hora de retirarnos del lugar la playa quedo cubierta de basura, muchos de los turistas se retiraban sin siquiera levantar de la arena la basura que habían generado, y para mayor asombro, en el único depósito de basura ubicado en la isla donde fui a colocar mi basura uno de los prestadores de servicio de comida del lugar le encendió fuego al contenedor para incinerar la basura de su interior, allí mismo, a cielo abierto, en ese pequeño y bello paraje del Caribe.
El turismo en masa representa una gran carga para el ambiente. Fuente: pxhere.com.
Y es una situación que se repite en muchos lugares, precisamente por ello no me sorprendió leer que hace unos años Tailandia prohibió el turismo en la isla de Koh Tachai, según señalaron las autoridades, esta isla del país asiático fue visitada por demasiados turistas, propios y extranjeros, atraídos por su peculiar belleza, causando la degradación de sus condiciones naturales y destrucción de los corales.
Por otro lado, además de causar deterioro del ambiente, el turismo también es capaz de causar la degradación social del lugar al que llega. Ya en otras oportunidades escuche de los lugareños sus quejas por la mala educación de los turistas, quienes ensuciaban la ciudad, organizaban escandalosas fiestas y circulaban por las calles en estado de ebriedad.
Muchos turistas se marchan del lugar sin siquiera levantar su propia basura. Fuente: pixabay.com.
Ante situaciones como esas me hago la pregunta ¿podemos viajar sin dañar el lugar al que vamos? Es decir, ¿podemos generar un turismo que sea rentable y a la vez responsable con el ambiente?
Lo cierto es que si, gracias al cierre de sus fronteras las autoridades de muchos países ha tenido suficiente tiempo para evaluar la manera de ofrecer sus destinos turísticos de una forma que no destruya el ambiente, en algunos casos controlando el flujo de visitantes y en otros buscando incluso que el turista deje un impacto positivo.
Y una estrategia que va más allá del “no ensuciar” sino que busca que el turista se integre a la regeneración del entorno, es decir, que lo deje incluso mejor de cómo lo encontró, dejando un impacto positivo en la comunidad que visita, se está dando a conocer como turismo regenerativo.
Esta estrategia comprende varias actividades que como turistas debemos considerar, por ejemplo, si quieres planificar tus próximas vacaciones como turista regenerativo lo primero a tener en cuenta es tratar de compensar tus emisiones de carbono, para ello hay organizaciones como Greenflet, que se dedican a capturar carbono o plantar árboles por ti, recibiendo una donación equivalente al tipo de viaje y medio de transporte que se piense utilizar.
También puedes elegir operadores turísticos responsables con el medio ambiente y la comunidad donde se encuentran, y no solo aquellos que patrocinan viajes de fiestas y consumo. Existen agencias de viajes que promocionan actividades de organizaciones sin fines de lucro que buscar recaudar fondos para obras benéficas, y a cambio de sus donaciones los viajeros pueden disfrutar de actividades al aire libre en entornos de increíble belleza natural.
Debemos contribuir con la limpieza del entorno, a nadie le gusta ir a un lugar lleno de basura, todos debemos valorar la importancia de mantener limpio el entorno que visitamos, y para ello basta con llevar siempre a la mano una bolsa y dedicar un poco de tiempo del paseo que realizamos para recoger la basura que encontremos, y sí, toda la que encontremos y no solo la que generamos, nada nos cuesta levantar un recipiente del suelo si está cerca de nosotros.
Podemos contribuir con la limpieza del lugar que visitamos. Fuente: pixabay.com.
Cuidar de nuestro planeta es algo que no debemos olvidar cuando estamos de vacaciones, debemos unirnos a esta tendencia que busca una forma de viajar de manera sostenible y aliviar la presión sobre el medio biológico, social y cultural de los destinos turísticos. Sé que hay muchas personas conscientes y responsables con su entorno, pero igual quise hacer esta catarsis y reflexionar como el turismo en masa, que cuando no es bien gestionado, termina siendo una carga para el planeta.
Gracias por leer amigos.