Cuando un escritor deja la pluma a un lado, puede sufrir desconexión creativa. Y como me encuentro de viaje, he recurrido al video últimamente. Por lo que me dije: ¿De qué diablos hablaré? Y entonces vino a mi mente... "Habla de tu arrechera acumulada por dos días de paridera" "Ve a catarsis y echa el cuento" me decía el angelito...el diablito, por el contrario: "A la gente no le interesa para nada tus peos tecnológicos" "Eso es algo personal, deja el drama"
Para dar contexto al cuento, hace una semana poco más, poco menos, decidí era tiempo de renovación. Y, desde Venezuela, me di cuenta que nuestra laptop se estaba quedando vieja, porque intenté bajar el software de y el mensaje del instalador fue lapidario: "El software corre en computadoras con procesadores de 64 bits"
Acostumbrados como estamos a estirar la vida útil de las cosas, cuando has cuidado lo material, generalmente, tiende a ser eterno. Y nuestra laptop de 32 bits siempre la hemos tratado muy bien. Nunca hemos tenido que reiniciarla y además, parece una máquina recién salida de fábrica (si, no exagero). Así las cosas, no me encontraba preparado para el resultado de la decisión: comprar un reemplazo que pudiera soportar el software de nuestro hosting de vídeo.
Muchas personas han tenido la experiencia de comprar por Amazon, el gigante de las compras virtuales. Lo único que diré al respecto: el servicio de envío, en su infinita eficiencia, casi deja de entregarme el teléfono móvil que le compré a mi esposa de regalo de navidad. Claro, fueron dos facturas diferentes y además, pedidos en días diferentes. Pero el teléfono pedido en segundo término, estaba escondido en el fondo del carrito del despachador.
Lidiar con el inglés y un afroamericano que no entendía a éste latino -mal pronunciante- es algo, por decir lo menos, embarazoso. Así que imaginen a éste cristiano intentando comunicar al tipo, que le faltaba un empaque. El estaba confuso y yo estresado, porque tengo conciencia de mi nivel de inglés del tipo "Yo Tarzán, tú Jane" ¿Cómo terminó? Con el repartidor mirándome con lástima, pero entendiendo, finalmente, mi predicamento.
Pasado el trago amargo, comenzaba lo bueno. En el ínterin, la felicidad de mi esposa por el nuevo regalo, no pudo hacer mucho para levantarme el ánimo por lo que se me venía encima: la nueva adquisición me esperaba dentro de la caja y sonreía oculta, por la cantidad de maldiciones que me haría decir para poder entenderme con ella. Lo sé, las cosas no tienen personalidad, ni emociones, son solo proyecciones de impotencia bien manejadas, porque evitan que agarre la bella carcasa metálica y la estrelle contra la pared.
Bueno, enciendo la bendita máquina y a esperar la configuración inicial, además de las actualizaciones ¿Saben que es difícil? Intentar retomar el trabajo cuando no conoces el nuevo artefacto. Olvidé por completo que el teclado no posee símbolos de exclamación y de preguntas, tal como los usamos en español. Entre otras perlas, el idioma por defecto es el inglés, entonces, intente usted adivinar donde diablos queda la tecla para acentuar, una figura que no se usa en idioma anglosajón.
15 minutos luego de comenzar, ya me había arrepentido de mi nueva compra. Para bajar el estrés, intenté configurar el navegador con las claves y el KeyChain. No me joda. Me llevó una ingente cantidad de tiempo hacerlo y cuando estaba en el proceso, no sé porqué diablos intenté entrar a mi cuenta de Google...ahora recuerdo, revisaría las imágenes subidas a Drive. Me pide la contraseña de Gmail y sanseacabó. La mentada de madre la debieron haber escuchado en Boca Ratón. Sin cuenta de Gmail por 48 horas hasta que me envíen un link a mi correo alternativo. Mañana debe llegar.
Mientras escribo, me doy cuenta: me ha llevado hora y media, una vaina que -generalmente- me toma de 15 a 25 minutos ¿Por qué? Intenten escribir con un teclado donde deben andar adivinando. ¿Lo peor? Me la tengo que calar. De otro modo quedaré desactualizado y no podré subir los vídeos desde la App de escritorio de .
Y el domingo es el peor día para escribir, digo yo. La gente quiere descansar del estrés de la semana y no anda viendo feeds, ni nada de eso. Pero si no intento familiarizarme con el bendito teclado, no quiero imaginarme cuando intente subir un video con software que desconozco.
Es así como están leyendo esto. Un llamado al desahogo de un carajo que lo único que deseaba era poder actualizarse tecnológicamente. Y siempre me he preguntado porqué la gente IT no se apiada de nosotros. Si ha sido jodido para mí, que medio le meto a lo geek ¿Cómo será para el cristiano que maneja estas cosas someramente?
Y la única respuesta que tengo para ello es: dama o caballero, cuando vaya a renovar sus artilugios computacionales, tómense un té de manzanilla, haga figuras de yoga del sr. y persígnese con todas las cruces por delante (obvio, si es religioso), porque lo que le viene es candanga con burundanga...
Todas las imágenes son propiedad del autor, tomadas con SmartPhone
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