Somos una comunidad llena de gracia
Llegamos a cada rinconcito de nuestro sector debido a la iniciativa que tuvo una mujer guerrera y valiente , que alzó su voz ante la pobreza extrema de sus alrededores, ella no es una persona pudiente pero se condolio con cada niño y cada adulto mayor que pasaba por esa zona. A ese grupo nos sumamos muchas más mujeres que queríamos apoyar y nos organizamos de 6 personas por día , realizando arepitas rellenas a las 5:00 pm y vienen personas aledañas a la comunidad, nosotros proclamamos a un Dios que todo lo provee y vamos dándole palabras de aliento a cada persona que se acerca buscando un poco de comida , alimentamos su estómago pero su alma también porque ese pequeño gesto los hace sentir amados, son niños que vienen de hogares disfuncionales , maltratados por sus padres , ancianos abandonados por sus hijos y así como Dios nos amó primero , de esa manera nosotros amamos a cada uno de ellos sin importar religión.