Estoy en un estado de inercia, tal vez es porque sucedieron muchos eventos que me tienen algo preocupada, pero más allá de preocupación lo veo como algo incierto. La única forma de sentirme más en calma es regando a las matas de mi hermana, quien me dió la responsabilidad de cuidarlas en este mes y medio.
Las plantas son muy comprensivas, al comienzo se me olvidaba echarles agua y aún así crecían, pero mientras hablaba con ellas y le regaba los días correspondientes, se volvían más largas y grandes, es increíble lo que el cuidado puede favorecer a un ser vivo tan pequeño y frágil.
Tal vez... ¿Soy una planta? Me siento frágil, algo dejada de un lado, tratando de sembrar semillas grandes para hacer enorgullecer a mi alrededor, pero ¿y si no lo logro? No sé, preferiría no analizarlo tanto porque me enfermo. Pero en serio quiero que la gente se sienta orgullosos de mi presencia, de mis actos de amor, de mi forma de ser con los demás.
¿Será que las plantas son una versión de los seres humanos pero sin voz?