Llega un momento en que el cuerpo dice ¡NO! y aunque mi mente ordena hacer varias cosas, el cuerpo le grita que está cansado y que esta vez no. Hoy no vengo con un post de cocina, pero se vienen cosas buenas. Hoy más bien cuento cómo este fin de semana, mis manos simplemente me dijeron que ¡NO! y aunque mi mente quería sentarse en la computadora a escribir, el dolor en los dedos y muñeca no querían colaborar, así que hicimos no me quedó de otra que hacer una tregua. Desde las vacunas contra el COVID, lo que llamamos las coyunturas, me han dolido a intervalos diferentes, al punto de tener que llegar a usar una muñequera, cosa que ya les había contado.
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Me he dado cuenta lo importante que son mis manos. Solemos usar el cuerpo, pero cuando una parte falla, comenzamos a ver lo importante que es. Imagino a un cirujano sin buena motricidad en sus manos o un pianista sin buena flexibilidad en sus dedos, también imagino a un Blogger sin poder escribir, no sería menos importante. Las manos son nuestras herramientas y cuando no están del todo operativas, las cosas cambian y puedo afectar a cada uno de diferentes maneras.
Si, es cierto que existen maneras de escribir contenido como el dictado por voz al pc. Incluso este blog está escrito así, pero la experiencia jamás será igual a cuando tocas todas las teclas, ese sonido cuando escribes yo lo disfruto mucho. Me encanta presionar las teclas, es parte del proceso que disfruto cuando me siento a escribir el texto que acompaña a las fotos que tomo. Aunque no tengo un teclado mecánico, cuyo sonido amo, el teclado que tengo es tan suave y al mismo tiempo tiene un sonido que disfruto, que quizás creas que ando loco jaja, pero me gusta escribir y el tener que dictar a un micrófono arruina la experiencia.
Que frustración querer sentarte a escribir, tener miles de ideas en la cabeza, tener estructurado un estilo de contenido y cosas por hacer y no poder hacer porque duele. Yo soy una persona muy agradecida y agradezco sentir el dolor, porque eso me dice que todavía tengo manos que funcionan, que ahorita están adoloridas por el exceso de trabajo y algunas otras cosas más, pero están ahí. Pero el sentirme agradecido por tener mis dos manos y todos los medios para trabajar, no quiere decir que no sienta frustración cuando mi mente quiere drenas ideas, pero mis manos no logran seguir ese ritmo.
Tengo pendiente hacerme algunos chequeos médicos, hablando con una Dra. que ayudo bastante con la salud de mamá, me mando a que me hiciera unos exámenes para canalizar hacia donde debo dirigir el buscar la recuperación y eliminar esas dolencias. Esto no es algo nuevo, me habían dolido antes en diferentes niveles, pero nunca como ahorita. El día viernes, haciendo algo tan sencillo como lo fue una receta, que luego voy a compartir, sentí que quedé inútil, ni un mensaje podía escribir en mi teléfono.
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Tengo trabajando como 5-6 años desde casa, usando full la computadora y sé que más temprano que tarde, el uso excesivo de mis manos me va a pasar factura. Pero todo se disparó gracias al COVID y dos dosis de la vacuna que pareciera me pasaron un interruptor para que me afectaran las articulaciones. Tengo pendiente la 3era dosis, pero ya no sé qué sería peor. Igual me la pondré, pero buscare tener un mejor cuadro de salud, ya que la idea no es agregar más complicaciones.
A pesar del dolor, también me he reído bastante. Ya sabes como soy, me gusta buscar el lado positivo en todas las cosas, porque de todo aprendemos, aun en los días más grises. ¿Por qué me he reído? nunca en mi vida había escrito tan mal, cuando leo mis mensajes en los grupos o personas donde escribo, lo que hago es reírme por agregar letras de más o incluso ni entender la palabra que puse jajaja. Lo que no sabe la gente es que ando aprendiendo alemán y por eso escribo así, pero mejor no les cuento ese secreto.
Me encanta escribir, por eso también es la frustración de no poder hacerlo sin problema alguno. En el pasado trabaje como redactor de contenido y eso me ayudo muchísimo a que las idea fluyan. No soy experto con los signos de puntuación y menos con todas las normas que deben existir en los diferentes estilos de escritura, pero cuando me siento a escribir, las ideas fluyen tan rápido, que en menos de 10 minutos ya tengo escrito más de mil palabras. Algunas personas se ríen cuando me ven escribir, porque me preguntan cosas y los miro a los ojos, conversamos, pero mis manos nunca han dejado de escribir.
Si, creo que he dejado en claro mi amor por escribir y este fin de semana he querido hacerlo como de costumbre, pero sé que debo escuchar a mi cuerpo y dejarlo descansar. El exceso de trabajo no es bueno y esta semana he abusado con eso y aquí estoy, "escribiendo" esta catarsis. También hay otra cosa positiva de todo esto, mientras he descansado, he podido ver una serie que me tiene atrapado, pero que siempre la dejo lado, porque le doy prioridad al trabajo y otros asuntos. ¿Puedo pedir dos días más de descanso? claro que sí, porque al final de cuentas el tiempo que descanse y me dedique, importa más y deja más que otras cosas.
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De vez en cuando drenar escribiendo es lo mejor que podemos hacer. Para mi el dolor físico no va a desaparecer, pero en mi me causa un efecto similar a comer chocolate: me hace sentir bien y con ganar de hacer mejor las cosas. igual debo continuar con los análisis médicos, puede que tenga principios de artritis o una carga viral excesiva y por eso mis articulaciones duelen más de lo normal, pero mientras descubro eso, me toca seguir sonriendo a la vida porque tengo otros sentidos que funcionan perfecto y me permiten apreciar muchas cosas. ¡Hasta una próxima entrada!