Tenía un buen tiempo queriendo escribir sobre esto. Antes de entrar de lleno en el tema, yo soy una persona exigente en muchos aspectos, pero casi nunca los comento. Por ejemplo, para mencionar algo sencillo, si compro un pedazo de pastel en alguna tienda, me gusta exigir textura y calidad, así que observo muy bien lo que voy a comprar y si pasa ese filtro, todavía queda el del sabor. Si al final no me gusta, simplemente no vuelvo a comprar ahí, sin decir nada.
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¿Por qué no digo nada? porque no necesariamente la culpa la tiene la tienda, puedo ser yo que tengo mis estándares muy alto, pero también puede que estén usando ingredientes de mala calidad. Lo cierto es que, en vez de perder tiempo en encontrar la falla, avanzo y busco otro lugar donde si vea que se cumplen mis exigencias. Pero hoy no voy hablar de ese tipo personas, como yo, hoy quiero escribirme a mí mismo sobre esas personas exigentes que demandan de mi tiempo, habilidades, etc.
Me he dado cuenta que ese tipo de personas siempre llegan a mí, buscan solucionar sus problemas contigo, pero eso no está mal, pues considero que siempre debemos tender una mano amiga. El problema esta es que llegan exigiendo que todas las cosas se solucionen, que respondas el mensaje, que arregles cosas en las cuales no puedes hacer nada o por lo menos no de manera directa y con el tiempo, he notado que esas malas vibras me terminan afectando al punto de desconectarme de las redes o medios de comunicación. Opto por buscar la paz mental, porque incluso ese tipo de personas no respetan la enfermedad.
Tampoco los voy a culpar, yo sé que tengo que asumir mi responsabilidad, asumir que no se decir que No, que es una práctica que ando aprendiendo y usándola lo mejor que puedo. También entiendo que, si estoy enfermo y en esa conversación no lo menciono, no puedo esperar que la otra persona de manera telepática, adivine mi estado de salud, animo o como este en ese momento.
¿Mejor tenerlas de lejos? creo que lo primero seria clasificarlas. Pensaría en si las exigencias que me hacen me ayudan a ser mejor persona en cuanto al crecimiento espiritual, desarrollo de talentos, mejor actitud hacia la vida, etc. O me ayudan a estar cansado física y mental, llenarme de odio, entre otras cosas. Considero que, si clasificamos a estas personas primero, puedo darme cuenta donde estoy y de quien estoy rodeado.
Yo he tenido amistades que soy muy exigentes, pero que les debo mucho. Nunca demandaban de mi tiempo, pero cuando lo hacían, siempre salía yo más beneficiado y la razón era porque cuando les iba a ayudar, había una retroalimentación en donde no solo ellos salían beneficiados por la acción que yo estaba haciendo, sino que yo salía con una mente enfocada en mejorar muchas cosas. Y debo decir que son personas exigentes, muy exigentes, pero lo enfocan de una manera que no te destruya sino más bien de ayude a ser mejor, aun en medio de las exigencias.
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Tengo todo este mes reflexionando sobre esto y me puse a clasificar a las personas que están a mi alrededor y que tan exigentes son para con mi tiempo y talentos. Luego de hacer ese ejercicio, me puse a enumerar como una lista, las cosas positivas o negativas que de alguna manera absorbo al dejar que las exigencias de esas personas estén por encima de las mías. Luego de hacer eso, solo me dije que es tiempo de descansar y atender mis propias exigencias, porque me cargo, no dreno, sigo cargándome y se convierte en un círculo vicioso que pareciera no tener fin y que se transforma en estrés que termina dañando mi salud.
Nunca dejare de ser una persona servicial, no puedo, eso está en mis fibras, pero ahora necesitan de mí, es a mi ritmo, a mi manera, con la calidad de mis talentos. Sino te gusta, puedes buscar a otra persona, porque no soy yo quien te necesita, es al contrario y debes aprender en la vida a adaptarte. Esto no quiere decir que no voy a dar lo mejor de mí, que no voy a utilizar todos mis conocimientos y hare algo mediocre, esto significa es que es mi tiempo y nadie puede saber gastarlo mejor que yo, porque al final de cuenta, después de la salud, es uno de mis bienes más valiosos.
Luego de divagar, puedo decir que clasificar a las personas exigentes es lo mejor. Me encanta ser motivado y que me exijan ser mejor personas, dar lo mejor de mí, que siga estudiando y emprenda. De verdad que a ese tipo de personas les estoy agradecido muchísimo porque en parte es lo que soy actualmente. A mí me encanta ser exigente con los demás para que sean mejores personas, pero nunca soy duro en la forma de hablar.
Definitivamente, rodearse de personas positivas, que te ayuden a ser mejor y que te exijan que seas una mejor persona de manera constante, son las personas que quiero tener cerca. A las que solo vienen con exigencias, como si yo fuese un trabajando de un ente público dónde vienes con papeles a exigir que todo se solucione, a esa gente que le vaya bien en la vida.
Quería escribirme esto, honestamente no tengo nadie toxico a mi alrededor, no tengo amistades exigentes o personas que abusen de mi confianza. Creo que las que había quedaron en el pasado y eso me di cuenta cuando me puse a clasificar a las personas exigentes que están en mi entorno. Hay algunos en peligro de cruzar la línea, pero nada que no se pueda controlar con un NO.
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He meditado sobre esto, pero decidí escribirlo para mí porque es como drenarlo y ahora si puedo decir: Feliz noche José, descansa.