Hola mis queridos amigos de #hive y en especial a esa hermosa comunidad 🥰🥰🥰
Hoy quiero Hacer catarsis de ese día trágico que viví tras la pérdida de mi segunda hija Valentina Sarahin Maestre Marcano.
Han sido días muy, pero muy fuerte, pero de la mano de Dios sigo en pie, aceptando su voluntad y tratando de aceptar su pérdida...
Se que no es fácil, pero haré mi mayor esfuerzo, se lo debo a mi hija y a mis otras dos...
Sin más preámbulos, les dejo mi escrito recién caliente de hacer, lo acabo de terminar, justamente en estos precisos momentos, Le puse así:
El día que te esperaba en casa: Te fuiste sin despedirte
Desde el día que murió mi hija Valentina, todo se me nublo de manera instantánea, era confuso todo aquello, no podía creer lo que me estaba pasando, era muy duro, cruel diría yo, entre en una etapa de locura, de una que no aceptaba lo que estaba pasando, más aun cuando me dijo el domingo 19 de mayo, de la semana anterior al suceso, que ella se venía como el jueves a Guarenas, todo fue un choque, no nos despedimos, no hubo un hasta luego o bendición mamá, no hubo tiempo de nada, ni siquiera sabía de ese cambio de planes, ya que temprano de ese día 23 de mayo, me pare muy de mañana y fui con Valery, mi hija menor a comprar todas las cosas que nos hacía falta para recibir a Valentina ese día. Lo más trágico fue que al llegar a casa al medio día, nos pusimos cómoda y luego dijimos que íbamos a descansar un rato mientras veíamos una serie llamada el Alquimia de Almas, apenas nos acostamos en la cama, minutos después recibimos la llamada de mi hija Valeria a las 12:56 del mediodía, todo se congelo en ese instante de tiempo, que salí media desnuda para la sala y le dije que se calmara, que me repitiera lo que había dicho, que no había escuchado bien…
Solo sé que pegue un grito, junto a mi hija Valery, de esos que son mortalmente trágico y desgarrador, que horrorizo a los vecinos de mí alrededor del bloque 31, así como también de los bloques 27, 29, 30, 32 y otros más que me lo hicieron saber con el tiempo… No era para menos aquello, una madre acaba de perder a su hija, cuan sentimiento que no logro entender, te deja un vacío muy profundo, el corazón hecho mil pedazos, te sumerge en una oscuridad sombría, que no logras ver luz, todo se te empaña, todo se te nubla, todo es confuso y vago...
La gente al escuchar los gritos de desesperación, se preguntaban que había pasado, yo gritando pidiendo a Dios que no fuese verdad, y a la vez llamando a mis hermanas Yugly y Neila, para que me confirmaran que era mentira, que todo aquello no fuera verdad... Pero al transcurrir los minutos, todo se torno pesado, empecé a tomar un poco de cordura y a entrar razón, mi hija Valeria me dijo solamente, mamita si es verdad, Valentina murió al instante del accidente, mi corazón, mente y cuerpo colapsaron, me eche a llorar como nunca y a golpear todo aquello que veía, me tire al piso a llorar y golpeandolo, Le preguntaba a Dios:
¿Por qué Dios mío?¿Por qué a ella señor?¿Por qué no me llevaste a mi mi Dios?
Se que perdí la razón, la cordura, me volví loca, la lucidez de mi ser ya no era yo, ya no he vuelto a ser esa misma desde ese día...
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Maleida Marcano/@maleidamarcano.
Las Fotografías son de mi exclusiva propiedad, de mi álbum familiar y fueron tomadas por mi teléfono mi Honor X6 Plus.