Iba caminando en busca de una banca donde descansar un rato cuando un grupo de cinco personas pasó a mi lado, iban hablando y se ve que estaban disfrutando mucho la conversación porque reían a carcajadas, tanto que aún a unos cien metros podía escucharlos.
Cuando por fin llegué a la banca, al sentarme sentí que mi corazón se estrujaba, sentí un gran vacío en mi interior al darme cuenta que hacía tiempo que no tenía ni un amigo porque mi personalidad había alejado al último hombre que la vida había puesto en mi camino.
Reflexionar sobre esa situación me hizo darme cuenta cuántas veces había sido rechazada y cuántas veces había perdido la oportunidad de conocer a alguien más por el miedo al rechazo.
Entonces recordé esta frase:
Ahora trabajo en transformarme, no solo en una mejor amiga, sino en una mejor persona, y si aún así, no vuelvo a tener un amigo, al menos sabré que hice lo que estaba en mis manos.
Y sí, sigo en busca de un amigo con el que hablar de temas profundos, de temas banales. Con quien compartir una cerveza o una copa de vino con una buena cena... Aunque sea a la distancia.
Un amigo con quien las charlas y los proyectos nos unan y nos ayuden a crecer y a disfrutar la vida. Dispuesto a enseñarme de la vida, pero también dispuesto a aprender de lo que yo logre transmitirle.
En pocas palabras, alguien con quien pueda volver a forjar una amistad particular.
GRACIAS POR LEER ESTE POST que realicé desde el móvil como una forma de vencer el obstáculo de no tener el equipo ideal para crear contenido.
Foto PORTADA de Helena Lopes
https://www.pexels.com/es-es/foto/grupo-de-personas-divirtiendose-juntos-bajo-el-sol-708392/
Foto FRASE tomada por mí con mi celular.