En mi vida he realizado un sin número de acciones, desde sembrar, pegar bloques, lavar grandes cantidades de ropa, trabajar largas horas haciendo manualidades, dar charlas a multitudes y así podría seguir enumerando cientos de cosas que he logrado, sin embargo estos meses acciones como tender mi cama, o sencillamente levantarme de ella han parecido una total odisea, algo que requiere de todo mi esfuerzo personal.
Una cosa que he ido entendiendo en todo esto es que no soy una persona depresiva, estoy pasando por un proceso depresivo, que es algo totalmente distinto. Las circunstancias de la vida y la forma que me ha tocado enfrentarlas como ha muchos, son parte del foco de todo esto y que por unas u otras razones explotó en este presente de mi vida. Y si, he sentido cosas muy feas, que jamás había experimentado, pero también he podido darme cuenta de lo muy valiosas que son otras y eso es lo bonito.
Cuando todo es "normal" en la vida, por lo general no nos damos cuenta de como logramos muchas cosas. Haciendo una analogía, recuerdo el nacimiento de mi tercer hijo, nació de 6 meses y pasó 3 meses en cuidados intensivos antes de poderlo llevar a casa, por ser prematuro hubo que llevarlo a muchos especialistas, y muchas cosas que el iba logrando, como seguir la luz con sus ojitos, sonreir, agarrar un objeto o sencillamente mover la cabeza de un lado a otro constituyeron dias de ejercicios y cuando lo lograba era una fiesta. Ahora, muchas de esas cosas ni las noté cuando mis hijos mayores las hicieron, ni las celebré porque sencillamente se suponía que debían hacerlo.
Con lo anterior lo único que quiero resaltar es que estos días para mi ha sido cuesta arriba realizar acciones que para muchos son "normales" , incluso hasta automáticas, y que justo ahora me doy cuenta que no agradecemos por ello. Por ejemplo, salir de la casa sin sentir angustia o ansiedad, bañarme, comprar en una tienda, tender mi cama, o sencillamente interactuar con otros ya sea virtual o personalmente, han sido pequeños triunfos dentro de este trastorno que voy viviendo. Ir anotando esos logros, vencer la apatía, y volver a enamorarme de la vida es un camino que voy transitando a pasitos lentos pero siempre hacia adelante.
Mi proceso aun está reciente, apenas llevo varios meses medicada, me han subido las dosis paulatinamente, pero sé que si me las llegase a dejar de tomar podría retomar el estado en que estaba, sin embargo es algo que va de la mano de mi terapia sicológica, y del apoyo de quienes me aman y han estado allí para mí sin juzgarme por todo lo que voy viviendo.
Asi que voy celebrando estos pequeños triunfos, hay dias en que no hay triunfos y solo me quedo en la cama llorando y con miedo, pero hay otros en los que salgo un poquito a la luz y esos son los que cuentan.
Para mi la enseñanza de todo esto está en darse cuenta de la vida, vamos cada día en automático, sin darle el valor a esos pequeños detalles y el alma se va llenando de vacío. Entonces hay que comenzar a hacer las cosas más conscientes y por allí ya habrá una victoria ganada.
Si te sientes muy triste o te identificas con algo de esto,pide ayuda, no sientas miedo de exponerte, porque seguro habrán seres que estarán allí dispuestos a acompañarte.
Gracias por ser parte de este pedacito de mi vida.
Abrazo gigante
Zully 🦋
Imágenes propias.